Treinta segundos

Esa noche no me quedaba en casa. Acostumbrada a dormir con mi novio, sabía que lo extrañaría pero mi amiga se había mudado para “La Barra” y había hecho un viaje muy largo como para volver a Montevideo ese mismo día. Su nueva casa era enorme: tenía más de seis habitaciones, dos de ellas con… Leer más Treinta segundos