Ostara

Su madre lo dejó solo en el bosque. Él —de apenas catorce años— comenzó a gritar por ayuda; pero las altas secuoyas reventaban los llamados, reflejando en la incipiente neblina la desesperación del pequeño. La angustia reptaba como llamando a los Antiguos. Guiado por la luna llena, el sonido generaba un eco inusual, ominoso, espectral.… Leer más Ostara