Dalia

Ramón arrojó su maletín y su saco apenas entró a su departamento. Se quitó los zapatos mojados y fue directo a la cocina por algo para cenar; moría de hambre desde que había salido de la oficina, pero de haber comprado algún bocadillo no hubiese completado para el pasaje del segundo autobús. Abrió el refrigerador… Leer más Dalia