Estación espacial UVR

—Apaga el motor de distorsión y activa os retropropulsores de frene, Tanny.
La IA obedece servicialmente.
—Impulso de deformación desactvado. Propulsión superlumínica detenida. Berg. Recorridos 100.000
años luz en apenas cinco meses, y volvimos a regresar al punto de partida.
—Todo un éxito ¿Nos ven desde control? ¡Aquí estamos!
Pero el silencio es la única respuesta a las vibrantes palabras el cosmonauta…
—¿Control, Gaelle? ¿No me oyen?
—Nade de los escáneres. Alguna cosa ha salido mal — Anota Tanny metódicamente
—¡Qué demonios! ¿Dónde se han metido todos?
— Los sensores indica que la staba dela burbuja Warp ha fluctuado la linea temporal.
—¿Y dónde estamos ahora?
—Mejor di… «Cuándo»
—¿Acaso hemos viajado en el tiempo, Tanny?
—Estamos en el año 3647 del futuro, si mis calculos son correctos…
Berg toma vehemente conciencia del significado de tales palabras… Su mundo se demumba por
completo y su rostro languidece como si una enfermedad hubiera salpicado de desesperación
desgarradora hasta el último resquicio de su genoma,
—Gaelle…—murmullaba entre sollozos, consiente que a jamás volverá a disfrutar de su amada,
—Berg, lo siento —comenta la AI en un inusual tono de humanidad.

Pasan los minutos entre desesperados gimoteos y exclamaciones plañideras.. Incapaz de razonar con lucidez, es finalmente Tanny quien sugere un plan de ación.

—Regresemos a la Tierra, si te parece bien.

Berg asiente trastornado, y la nave enciende motores dirigiéndose a toda prisa hacia la cuna de la humanidad…

A medida que la astronave se aproxima al planeta, el confundido astronauta va profundizando cada vez
más en las consecuencias de su inusual situación. Nadie que conozca puede seguir ya con vida, y lo
que encuentre llegado a destino es un desconcertante misterio. A medida que se acercan, detectan algo
gloriosamente insólito.

—¡¿Qué diablos es esa cosa en orbita?!
—No me consta, Berg
—Es gigantesco.
—Tiene un radio de 127’42 kilómeros, para ser exactos.
—Verdaderamente increíble
—¡Más o e queno hay señales de vida humana en el planeta Tierra!
—Eso es imposble
—El escaner biomolecular no miente
La situación parecia no poder empeorar más, sin embargo, lo hace a pasos colosales. Durante
su ausencia, la humanidad parece haberse extinguido por completo.
—¿Qué puedes contarme cerca de la estructura de… Eso?—pregunta conmocionado el humano.
—Aleación desconocida. Imposible análisis. Ninguno de mis detectores atraviesan esa
especie de coraza
Una hipótesis angustiosamente apocalíptica se apodera de Berg: ¿acaso esa nave extratereste
aníquiló a todos los mumanos?
—Un momento. Algo sale del estructura.
—¿Qué es, Por Dios Tanny? ¿Dime de qué se trata?
—Se acerca veloz, no puedo darte más datos.

El objeto se coloca aun par de kilómetros de la nave, y el cosmonauta lo observa atemorizado.

—Parece, en verdad que no lo sé, pero.. diría que es una especie de campo de fuerza con algo dentro.
—Imposible analizar su interior. Visualmente pareceria ser la mitad de grande que nuestra nave.
Justo después de la vaga existencia de la IA, Berg empieza a sentir un intenso dolor agudo en la sien y
en sus extremidades. Incluso comienza a retorcerse progresivamente..
—¿Te ocurre algo? ¿Qué sucede?
—Tammy, algo va mal… el dolor… es penetrante… como si me arrastrara…
Sus células empiezan a centellar insistensemente, hasta que pierde el conocimiento por completo.
Oscuro.
Silencio.
Destellos.
Siente que le mueven el cerebro por dentro, nuevas memorias le llegan en múltiples idiomas desconocidos pero que extrañamente le parecen familiares.
—¿Es usted humano? — pregunta una sutil voz tácita.
El astonauta abre pesadamente los ojos, medio adormecido.
—¿Es usted humano? — insiste el ser lumínico.
—Yo.. sí… por supuesto que lo soy ¿Dónde estoy?
—Usted ha sido transportado al interior del estación UVR. Por favor, sígame…
Berg, muy turbado, se incorpora torpemente. Ante sus ojos, un ser de aparencia humanoide y resplandeciente le observa minuciosamente.
—No entiendo nada. ¿Quién eres? ¿Qué ha sucedido? ¿Dónde están todos?
Con un gesto concilador, el ser invita apaciblemente al cosmonsuta a acompañarle. Y este accede.
El interior dela UVR es todavia más extraño que el exterior. El material de construción parece holográfico, una extraña mezcla entre virtualidad y campos de energia fotónicos.
El ser a su paso parece interactuar con el entomo, como sí estuiera trabajando al mismo tiempo que guía al humano hacia donde sea que se dirigen.
Las zancadas de ambos son lentas, pero sin embargo, parecen moverse muy deprisa, como si el suelo
acelerase sus movimientos progresivamente
—No había visto ningún humano desde… —murmulla el extraño humanoide,
El misterioso paseo pronto llega a su fin. Un gigantesco hangar, que se extiende hasta donde la vista alcanza, se asienta majestuoso sobre lo que parece ser una especie de sistema computacional cuántico de aspecto solemne y extraordinoriamente avanzado.
—Hemos llegado.
—¿Llegado? ¿A dónde?
—A virtualizador, por supuesto.
—¿Virtu… qué?
—Sí, ya sabe, el lugar donde se desprende de su cuerpo biológico para emprender su virtualización.
Berg retrocede sobresaltado y adopta una postura defensiva y desafiante. Ignora el completo significado de tales palabras pero deduce instintivamente que atentan contra su condición humana.
El ser, muy sorprendico por reacción, empeza a cavilar y finalmente profiere.
—Hummm… Me temo que he cometido un error con usted, ¿Puedo saber su procedencia?
—En el 2073 Hicimos una prueba de motor de curvatura y algo saló mal. Avancé por error en el
tiempo hasta 3647, me encontré con que a humanidad habia desaparecido, luego fuí transportado
esta estación gigante. Y ahora quieres no se qué de virtualizarme —espeta Berg visiblemente
nervioso y alarmado.

—Ya veo. Sí me lo permite indagaré en su memoria para ayudarle a comprender, según mis datos, en
su época empezó todo.
El enigmático y brillante humanoide semitransparente, se acerca al humano muy despacio para no
levantar susceptibilidades hasta poner sus apéndices parecidas a manos en su frente. Pronto los recuerdos del cosmonauta afloran como un torrente germinado…

—Gaell, ya estoy en casa… ¿Gaelle?
—Oh, cariño ¿No te habias ido? Estaba probando el ingenio ese ce realidad virtua que nos regalaron Marcus y Sara.
—¿Otra vez con lo mismo? Ese artefacto nos embobará atodos.
—No digas eso, ni siquiera lo has probado, la inmersión es increíble… Parece de verdad
—Yo si te quiero de verdad, Gaellle
—Y yo a tí, Berg

Berg parpadea como saliendo de su recuerdo.
—Empieza a entender ahora? —Pronuncia el ser que tiene al frente suyo.
—Me temo que no del todo…—respondió conmocionado el cosmonauta.
—La gobalización extendida planetariamente permitió a todos los pases disfrutar de la tecnología
virtual. Con el tiempo, estos sistemas desencadenaron una inmersón total en mundos virtuales de
posibilidades infinitas. Entiéndalo, al principio fue solo una aplicación, pero muy pronto, y debido a su uso, se instauró masivamente en todos los hogares. Con el transcurre los años, cada vez eran
más las personas que preferían la inmersión vital a la vida biológica que llevaban. En 2075 diversas leyes
permitieron el volcado de datos cerebrales en máquinas, por la vida sin cuerpo, las personas se
consagraron masivamente a la existencia virtual, pues esta no concebía limites de ningún tipo.
Paulatinamente, durante centenares de años, la Tierra se despobló, y también esta estación para albergar
mentes creció. Hacía más de mil años que no se encontraba un humano en estado biológco, y pensabamos que ya se habían virtualizado completamente.

Berg no hubiera creido nada, si no fuese porque esa estación era la prueba viviente de tales acontecimientos. Desamparado y solamente por decir algo, preguntó anodinamente

—¿Y tú? ¿Quién eres?
—Soy el ingeniero holográfico de la UVR, cuyas siglas son de Universe Virtual Realty. Me ocupo del mantenimiento y buen funcionamiento de la maquina que recrea el universo virtual.
—¿Y?… ¿Gaelle?… ¿Está virtualizada?…
—Su esposa se unió al mundo virtual a la edad de setenta y tres años hasta lo que sabemos, es un dato seguro que le esperó toda su vida terrenal y luego partió a la virtualización. Aunque, obviamente, en la actualidad puede tener el aspecto que quiera.

El panorama que recae sobre Berg es desalentador; acceder a vivir virtualmente, o morir de viejo y
completamente solo enun mundo sin sus semejantes. El holograma, amablemente sugiere ver aquel lugar por ultima vez, en tono conciliador.

Al cabo de unos meses…

—No te lo pierdas… Los Rooper han configurado un entorno presencial que permite fusionar tu
avatar con… ¿Me escuchas? ¿Pero qué estás haciendo…?
—Nada, Gaelle. Estaba pensando en… Cosas mías… Veamos eso que me comentas…

Víctor Vila Muñoz, escritor y webmaster de la revista en línea «Portal y ciencia»

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