Dune: Una grandiosidad matizable

Dune es visualmente EXCEPCIONAL. Valga eso de entrada porque en estos tiempos de maldita pandemia en los que convencer a los espectadores para que vayan al cine es una tarea titánica, la cinta de Denis Villeneuve que adapta la obra literaria de Frank Herbert resulta un apoteosis visual que no me extrañaría nada que en la próxima temporada de premios arrasara en casi todo lo referente a su diseño y concepción (fotografía, efectos visuales, dirección artística, vestuario y todo lo referente a sus categorias técnicas) Tengo que admitir que aunque no acabara de conectar con lo que la historia me plantea, su espléndido acabado justifica de sobras el verla, siempre que sea posible, en la gran pantalla de un cine.
En mi caso tengo que admitir que la adaptación previa de Dune ni la he visto ni nunca me ha llamado la atención, aunque conozco los intentos (fallidos) que hubo para sacar adelante este proyecto de la mano de Alejandro Jodorowsky primero y David Lynch después. Aunque el segundo consiguió concretarlo en una película estrenada en 1984 y que seguía la (por aquel entonces) moda imperante de las space-opera tras el éxito de Star Wars (saldándose con un fracaso de crítica y público), tengo que admitir que los elementos que manejó el primero sin poder concretarlo (Mick Jagger, Orson Welles y David Carradine en el reparto y Moebius, H.R.Giger y Pink Floyd en diversos apartados técnicos) te dejan con la duda de que hubiera salido de algo así.
Nada más empezar la película ya queda claro que estamos ante una obra TAN DENSA que se ha tenido que llevar a cabo en forma de díptico (eso dicen), por lo que habrá un Dune parte 2 si la taquilla acompaña a esta primera entrega. No tengo problemas por ese lado ya que la jugada me recordó a la llevada a cabo con la adaptación del It de Stephen King, también dividida en dos películas para intentar encajar lo máximo posible de sus más de 1000 páginas de obra literaria (en este caso la primera novela de Frank Herbert publicada en el año 1965 no llega a ese grosor, pero luego hay que sumarle las posteriores secuelas a cargo del mismo autor) El problema radica en que son obras tan tremendamente intrincadas que para acercarlas al público general tienes que hacer una labor de condensación digna de mérito, que es lo que en todo momento deja patente esta película de Villeneuve… pero que no fue suficiente para ver en esta cinta la joya del séptimo arte que están viendo algunos críticos.
 No quiero decir para nada que estemos ante una película decepcionante, porque esa fastuosidad visual  que he citado al inicio compensa cualquier valoración a favor o en contra (cada uno tiene sus gustos personales), pero si resulta cierto que estamos ante un film que intenta llegar a cuanto más público mejor (algo que le honra) sintetizando el conjunto a algo inteligible y más o menos fácil de asimilar. El problema de eso (al menos para mi) es que los personajes me resultaron poco atrayentes y quedan meramente perfilados, dependiendo su desarrollo (que supongo más extenso y completo en el libro) del carisma del actor que les esté dando vida, lo que dificulta la empatía con el espectador. Eso conlleva que se «sienta» antes al actor que al personaje, con la relativa excepción del Paul Atreides de Timothée Chalamet, todo sea porque como me resulta más desconocido si me ha sido más fácil imaginarlo en el papel de protagonista que encarna. A eso hay que añadir una adecuada, pero por momentos atronadora, banda sonora obra de Hans Zimmer.
Cuando se estrenó la primera película de El Señor de los Anillos tengo que admitir que la disfruté un montón, pero eso fue en ligero descenso con las progresivas secuelas (mi preferida aún sigue siendo La Comunidad del Anillo), hasta que descubrí la trilogia literaria de Tolkien y me la leí… para tener claro de no leer nada más suyo nunca porque se me hizo tremendamente farragoso (aunque eso me sirvió para apreciar el meritorio nivel de síntesis llevado a cabo por Peter Jackson) Otro ejemplo podría ser El juego de Ender, que dió lugar a una adaptación entretenida pero que se dejaba cosas en el tintero al ser parte de una extensa saga de ciencia-ficción, y que coincidía con Dune en el apenas esbozo inicial de personajes, que luego no se pudo concretar porque sus resultados en taquilla frenaron cualquier atisbo de secuela. Espero que el éxito acompañe a este film porque si es verdad que acudiría al cine sin duda para ver la próxima entrega (todo sea por ver como desarrolla lo aqui esbozado)… pero esta primera parte no ha hecho que espere eso con ansias.=================================

  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB (en inglés) y FilmAffinity (en español)
  • FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 17 de septiembre de 2021.
  • Galería de posters por este enlace.
  • LO MEJOR: Visualmente es ESPECTACULAR y digna de un montón de premios más que justificados en todas o casi todos sus apartados técnicos. Atención a detalles tan logrados como los gusanos de la arena, las naves-libelula o el concepto de escudo, aunque toda ella en general es brillante. Asimismo también es destacable su variado reparto y la labor como director de Villeneuve ante el reto de adaptar una obra tan densa.
  • LO PEOR: La labor de síntesis (digna de mérito para lograr un resultado asimilable: luego depende de cada cual que le resulta más o menos entretenida), le resta alma a los personajes, teniendo tan solo el carisma que les otorgan sus diferentes intérpretes, pero desinteresando sobre cual sea el destino de cada uno de ellos.

Publicado originalmente en: https://chacalx.blogspot.com/2021/09/dune-2021-una-grandiosidad-matizable.html

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