Querubines en el infierno – El lado moreno y guadalupano de la Segunda Guerra Mundial (II)

Una característica muy propia de Francisco G. Haghenbeck en su narrativa fue el buen uso de la paratextualidad cuando verdaderamente era de utilidad a su estructura de relato. En su novela “Trago Amargo”, cada capítulo iniciaba con una receta de cóctel y en este caso no abusó de los epígrafes, la segunda parte inicia con uno extraído de “El Laberinto de la Soledad” de Octavio Paz, en específico del primer capítulo de dicho libro dedicado a los pachucos, buen inicio para situar al escenario de nuevo a Italia en septiembre de 1943.
Todo comienza con la biografía de una niña llamada Sofía que se perdió cerca de su pueblo llamado Pozzuali en compañía de su hermana María, logrando burlar un tanque Pantzer de los alemanes hasta encontrarse con Tony Alonso, Dumbo y el resto de los mexas. Ahí quedó muy en evidencia la ética de los latinos, que no podían dejar ahí a las dos pequeñas más bellas que habían visto en su vida, sólo el mortal carnicero Pazoloco Montalvo protestó. Así que  acompañaron a esos ocho hombres y a la burra.
Montalvo era un experto en asesinar nazis con su cuchillo. Al adentrarse descubrieron un mesón en donde las niñas fueron reconocidas por un viejo, dueño del mismo que no dudó en recibir a los estadounidenses. El lugar estaba cerca de las ruinas de Pompeya en donde hizo erupción el volcán Vesubio. Pese a la desconfianza de los mexicoamericanos, el mesonero resultó ser simpatizante del bando aliado, les dio hospedaje y alimento, los soldados chicanos se deleitaron con la cena y un vino de ciruela hasta que escucharon el sonido de los tanques enemigos, el viejo los escondió junto con las niñas en un sótano mientras recibía a Von Hagen que preguntaba si no tenía algún negocio relacionado a la prostitución, su amada Helga permanecía escondida en su auto. El viejo italiano tuvo nervios de hierro, su único error fue mencionar a la burra que comía hierba.
Esa noche parecía ser tranquila, Tony Alonso cantaba el corrido de “El Soldado Raso”, las niñas ya dormían y todo iba bien hasta que escucharon de nuevo el sonido de los Pantzer que indicaba que los alemanes sospechaban algo, antes sólo habían disfrutado de los fuegos artificiales del bombardeo aliado. No hubo tiempo sino para moverse en retirada, Alonso se ofreció a cubrir pero Montalvo ocupó su lugar.
Frans Von Hagen de nuevo confrontó al viejo mesonero y de la nada le dio un disparo en el pecho, antes de que muriera le explicó que después se dio cuenta de las siglas U.S. marcadas en el lomo de la burra.
Por otro lado, Dumbo, Ceferino, las niñas y Alonso escapaban, mientras Montalvo, Gutiérrez y Zavala sorprendieron a los nazis que entraron a la casa, el carnicero mató a uno con cuerdas de la guitarra que utilizó su sargento para cantar corridos de la Revolución Mexicana; Gutiérrez por su parte acuchilló a otro, el problema fue Zavala que por el tiempo perdido en forcejear con un rifle provocó que el ario le diera pie al tiroteo de la casa al lograr salir de ella, lo que provocó la muerte de Gutiérrez y la rendición del “mata puercos” que se delató como mexa, escupiendo en la cara de Von Hagen para que éste le rompiera el cráneo con la culata de un rifle. Al instante la cabaña explotó con algo de lo que se transportaba en la burra, eso dejó inconsciente al fetichista nazi, dejando sin vida al resto de su regimiento, incluso descubrieron los restos de Helga. De ahí entregaron a las niñas a su madre en una Napoles liberada y se encontraron con sus colegas ingleses en específico con “Bigotes Crepe”. Sólo en el epílogo Haguenbeck reveló que esta niña no era otra que la que se convertiría en la actriz Sofía Loren.  

El siguiente capítulo nos traslada de vuelta a California en donde Elsie se ha convertido en una remachadora, el autor escribe todo un panorama de la importancia de las mujeres ensamblando aviones de combate para suplir la mano de obra masculina que se había ido a combatir en los frentes. De hecho, la hermana de Dumbo se parece en su constitución física a “Rosie la Remachadora”. Se analizó también todo este fenómeno gráfico cuya imagen se está reutilizando actualmente, pero ahora es evidente que se emplea como emblema de un feminismo que deja mucho que desear. Ahí conoció a Mae, una mujer de raza negra que sería su pareja en el ensamblado y más adelante, también su pareja sexual. Lo mismo que a su jefe apodado “El Profesor” e incluso a su futuro violador.
Al salir de su trabajo al principio no dejaba de investigar sobre la muerte de su primo y de hecho mantuvo comunicación con un detective de nombre Schulz. Éste la llamó a su modesto apartamento para migrantes mexicanos. ¡Noticias sobre Moody! Al subir al coche del policía fue evidente que habían encontrado el aparente cuerpo de su primo en el canal de Heights. La mafia de Mickey Cohen tiraba los cuerpos en esa zona. Toda esta escena de la novela fue muy del estilo del género negro estadounidense de los años treinta y cuarenta. Como extraído de alguna novela de Dashiell Hammett o de alguna tira cómica de Dick Tracy. Llevaron a la atractiva joven de origen mexicano al río y ahí reconoció no el rostro desfigurado, sino el traje pachucho de buena tela que compró su primo, de ahí fue a responder algunas preguntas pues el detective fue muy directo, la mafia utiliza otros cuerpos para inculpar a ciertas personas y tienen que lanzarlos amarrados de algo pesado para que se descompongan dentro del agua. Tal cual los zapatos de cemento de la mafia italiana.

En el tercer capítulo la narración regresa a Italia, ahora a Montecassino en donde la 36 División de Dumbo Moreno descansaba en un campamento mientras escuchaban villancicos navideños, estaban situados a unos kilómetros del río Rápido que servía para dividir a los ejércitos del Eje y a los Aliados. Este capítulo bélico correrá en base a las batallas de ambos bandos por avanzar, lo que recuerda un tanto a las trincheras de la primera guerra mundial, inmortalizadas en el cómic europeo del francés Jacques Tardi, al que Francisco Haguenbeck negó conocer en un Festival de Novela Negra en Guadalajara, junto con su personaje el detective Nestor Bruma, negando también que existiera alguna temática del género policíaco en el cómic del viejo continente. Al instante y volviendo a la narración, aparecieron nuevos soldados mexas que se habían anexado al grupo de Dumbo, Ceferino y Tony Alonso, ya se contaba con un ex boxeador de El Paso, apodado “El Potro Saldaña”, que al caer por error en un comando brasileño y no mexicano, venció en una función de descanso a un mulato de dos metros. Estaban dos conocidos que hasta parecían gemelos apodados “Verde 1” y “Verde 2” por el color de sus ojos que contrastaba con su piel tostada. Y en ese momento llegó un nuevo integrante de no más de 16 años originario de Ciudad Juárez, Chihuahua que ocupó la cama del difunto Hilario Peña (muy notable homenaje a este otro escritor, muy amigo en vida de Francisco Haghenbeck), la disputa de cómo apodar al nuevo integrante originario de “Juaritos” se interrumpió por la llegada del nuevo general Chapin y su asistente Gabriel Negrete. Entregaron la correspondencia navideña, Dumbo recibió una carta de su hermana, dos frascos de tinta china, pinceles, lápices, libretas en blanco y dos latas de frijoles negros a la mexicana, que tendría que compartir con sus compañeros, maldiciendo los frijoles dulces de los gringos.

Las siguientes páginas de este capítulo (el más complejo de toda la novela) se fundamentaran en la crónica del ataque aliado a Río rápido. El ataque quizás fuera un suicidio; pero era con la idea de concentrar ahí a todas las fuerzas alemanas para dejar a Francia al descubierto y ahí concretar la victoria en el famoso día D. El ataque al río sería sobre las balsas para utilizar después los puentes plegables ingleses. Del lado alemán Frans Von Hagen esperaba a los aliados después de haber pasado dos meses recuperándose en un hospital de Roma. Ya olfateaba a los mexas pues sentía que le habían raptado a su amada Helga. Mientras tanto mandaron a Dumbo a ver al comandante Chapin que reposaba enfermo, en el camino se le manifestó de nuevo su primo Moody para aclarar algo, él ya está muerto y es sólo un fantasma, esto último lo confirmó sacando la carta de su hermana que siempre llevaba consigo, de ahí no fue sólo con Chapin, pues Tony Alonso le hizo compañía, que a su espalda llevaba su inseparable rifle Mondragón, el comandante ya se caía hacía atrás, sin embargo, decía estar en condiciones de atacar, pese a la sorpresa de que en ese momento su subordinado Negrete llegó herido en camilla. ¡Era evidente que la misión deseada era un suicidio! Finalmente Dumbo, Tony Alonso, Ceferino, el Potro Saldaña, Verde 1 y 2, el nuevo chico de Juárez y otro soldado mitad irlandés y mitad mexicano que estuvo en la cárcel por golpear a su esposa, se sospechaba que la razón fue que las tortillas de la cena estaban frías, conocido como Hughes, fueron los encargados para un ataque frontal en balsas, parecían kamikazes mexicoamericanos.
El ataque comenzó a las siete de la noche el día 20 y a las cuatro de la mañana ya habían acabado con los pocos aliados que lograron cruzar, la victoria alemana se estaba consumando. El escuadrón de Tony Alonso y Dumbo Moreno permaneció en los arbustos hasta recibir la orden de dirigirse al río en la balsa inflable. Sin embargo el rifle Mondragón le dio a un alemán que acababa con los pocos americanos que se escondían en las improvisadas trincheras. A la compañía de Dumbo logró llegar un herido lleno de sangre que reportó la muerte de todo su escuadrón, al acabarse su cantimplora el joven del Paso lo reconoció como el que lo golpeó en la cafetería delante de su hermana. Ahí lo perdonó y le indicó que se acercara a los enfermeros, lo vio morir a causa de una detonación. ¡La guerra no respetaba situaciones de racismo! Verde 1 y 2 junto con el muchacho de Chihuahua que se autonombró Vargas intentaron cruzar el río en balsa inflable. Alonso, Dumbo, Ceferino, el Potro y Hughes los cubrirían, éste último cayó por una bala en el pecho, lograron avanzar y refugiarse en una improvisada trinchera, debían esperar órdenes para avanzar aunque los puentes plegables de los británicos aquí hayan sido un fracaso, el piso era más de restos humanos que de lodo, de nuevo apareció otro herido diciendo que habían acabado con todo su escuadrón, hasta Von Hagen les ofreció una tregua para que recogieran a sus muertos, no hubo respuesta de los aliados.
Al siguiente día la orden fue contundente, reanudar el ataque para mantener ocupados a los alemanes que evidentemente ahí estaban ganando la batalla, esto para darles confianza y entretenerlos para facilitar el ataque aéreo a Anzio y la toma triunfal de Roma con tanque por el otro extremo desprotegido. ¡Varías vidas ahí se perdieron a propósito para desviar la atención del enemigo! Los mexas de nuevo avanzaron en balsa, Verde 1 murió en el trayecto hasta ese momento se supo que se llamaba Galván. Increíblemente no sin la balsa destruida y el grupo dispersado lograron llegar a otro extremo, Dumbo tenía la Tommy de Alonso y avanzó con el potro y otro sargento mexicano que se encontraron en el desembarco, cargando un rifle en su cadera logró acabar solo con dos trincheras de ametralladoras alemanas, matando a una notable cantidad de nazis, lo que hizo empatar el avance aliado gracias a un solo hombre que fue capturado. Sin duda, esta escena pudo estar basada en la vida del oaxaqueño José Médoza López que solo mató a cerca de cien alemanas durante la segunda guerra mundial o a otros Rambos mexicanos de la vida real como Marcelino Serna. En el nido trinchera más alto que existía del lado alemán, Von Hagen observó con sus binoculares y sabía que la escoria mexicana era la que ahora avanzaba, tomó a tres soldados nazis y avanzó hasta la trinchera del Potro y Dumbo, ambos se rindieron, aun así le voló los sesos al ex boxeador y reconoció al joven dibujante como quien le había robado a Helga, lo hirió de un golpe en la ceja de un cachazo de su pistola, pidió que lo revisaran y sólo encontró las cartas de Elsie. En su locura le reclamaba que las había escrito Helga. En ese momento un disparo acabo con el que apuntaba a Dumbo a la espalda, Von Hagen disparó su pistola y sólo vio neblina, por lo que el joven dibujante reaccionó con su cuchillo cayendo sobre el otro soldado a luchar con él en un abrazo en el piso, Von Hagen tuvo que retroceder y giró la cabeza sólo para ver cómo el soldado mexicano noqueaba al nazi. De ahí saltó al agua a nadar y reconoció a Tony Alonso, braceando y con apoyo de una rama ambos llegaron a la orilla de los aliados. Estaba herido de una pierna, así que perdió el conocimiento. Despertó en una enfermería junto al también demacrado Profesor de Los Angeles, el ataque fue un fracaso; pero facilitó el asalto aéreo a Anzio, sólo quedaron 23 de toda su original compañía  “E”, por lo que Tony y Dumbo se sentían afortunados de estar con vida. Este fue el capítulo más complejo de toda la novela. Se recomienda leerlo dos veces para poder asimilarlo.

De ahí esta segunda parte se traslada de nuevo a Los Angeles, California en donde Elsie sigue trabajando como remachadora e incluso ella y sus compañeras ya han aparecido en una revista, pues también ahí se comenzaban a terminar los prejuicios racistas, llevaba una muy buena camaradería con su compañera de raza negra Mae, que tomaba café de un termo mientras ella utilizaba el remache. Sin embargo, aún había notables problemas sindicales, las mujeres ganaban menos que los pocos hombres maduros que ahí estaban y que no pudieron ir a la guerra. Tendría que hablar con ese cerdo polaco y futuro violador de Elsie que da por llamarse Gorwozky, representante del sindicato de la planta. Ella se adquirió valor y se convirtió en representante de sus compañeras que ganaban un 20% menos que los pocos hombres que ahí trabajaban, después de una fuerte confrontación el hombre la citó el viernes en su oficina a la salida del turno, era evidente que odiaba a esa muchacha mexa que no dejaba de llamar frijolera. Después de ese día de trabajo, Ella volvió a nacer como pachuca, debía de ir al Este de Los Angeles a investigar y  tratar de encontrar al asesino de su primo, ahora Mae la acompañaría y se topó con una famosa pandilla, “Los Cera Blanca”. Se les acercó como toda una hyna coqueta y logró llamar la atención, ahí vino el problema, ella conocía a uno de ellos que la reconoció y al instante le puso su navaja en el cuello, ella mencionó a sus primos y a Sal, lo que provocó que la soltaran, sólo quería información sobre quién mató a Moody, ellos lo conocían como vendedor de drogas, no era de su agrado, al final el pandillero terminó de reconocerla como una de las hynas de la 38 que les debía dinero. De nuevo la apresó ahora sin ponerle el puñal en el cuello; pero sí revisándole el bolso para que Mae apareciera blandiendo un cuchillo, incluso cortó la palma de uno de ellos, la mujer de color arrebató el bolso y jaló a Elsie de la muñeca, ambas corrieron a todo lo que podían hasta pedir apoyo a una patrulla. Fue después de este acontecimiento que la joven negra la invitó a pasar la navidad con su familia. La siguiente escena será algo fuerte, ella como pudo se aseó en la planta y se vio con el Profesor (apodo de su supervisor) que como siempre leía un libro y en esta ocasión comía una manzana de ahí fue a la cita con el polaco.

Como ya se mencionó anteriormente esta novela es del año 2015, en que aún no estallaba el feminismo actual, que está rayando incluso en lo ridículo y como tal es muy probable que pidan la censura de esta escena. Gorwozky la esperaba en su oficina completamente borracho, la confrontación con palabras fue inmediata, él le dijo ser de los buenos, ya todo estaba arreglado e iban a ganar los mismo que los varones, pero la citó para tomarse una copa, comenzó a tratar de robarle un beso, ella trató de escapar, fue en vano, la azotó en su escritorio con mucha violencia que de nuevo la hizo sangrar, sin duda en la actualidad también se censurará muchos a los criterios actuales, toda la violencia que sufrió este personaje a lo largo de esta novela. La despojó de su pantalón dejando sus bellas nalgas al desnudo, el hombre la penetró y sin pensar ella al ver su mano libre tomo la botella, la rompió y la clavó en el cuello de quien cometió el delito de violar su cuerpo. ¡El hombre murió al instante! Mae hizo su aparición y ahora el punto sería ocultar el hecho y hacer que todo pareciese un delito. Por lo que el resto del capítulo con una maestría propia de las mejores novelas del género negro estadounidense, lograron hacer verosímil la forma en que Elsie se lavó las manos el asesinato de su violador. Eso junto con el aspecto que definió a la joven mexicana como la nueva líder sindical de sus compañeras y en toda una luchadora social, además de un erótico final en donde comenzó a tener relaciones lésbicas con Mae en una narración que hace que todo lector heterosexual haya deseado estar en medio de las dos mujeres para hacerles el amor a las dos y no con la forma tan extrema en que eran descritas las relaciones homosexuales en el período de la literatura de perversión sexual, llegando más a lograr una aberración por parte del lector que cualquier clase de erotismo. Por lo tanto Francisco Haguenbeck logró toda la esencia de la narración que fue definida en su estructura por el filósofo griego Aristóteles al definir un planteamiento como presentación de los hechos en la primera parte, todo esta segunda catalogación fue el nudo que hizo interesante a la historia y el desenlace se concreta en la tercera y última entrega de esta reseña, ante todo de una obra altamente extensa que en su totalidad son cerca de 427 páginas. Hasta aquí la segunda parte de la novela “Querubines en el Infierno”.

Gerardo Martínez Acevedo.

                                                                                               “Efrén Bantú” 

Nota: Esta segunda parte la quiero dedicar a mi tío Pablo Rodríguez, un veterano de la Segunda Guerra Mundial de los Altos de Jalisco. De los muchos mexas que lucharon en por los Estados Unidos como lo hicieron los ficticios personajes de Francisco Haghenbeck. Y más ahora que ha ganado una nueva y quizás una última guerra al vencer al Covid. ¡Gracias por todo tío!

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