De la Boca del Loco: Laird Barron

Queridos lectores, nuestras vidas se han visto afectadas por los eventos actuales de una manera que parece “historia de horror”. Pero afortunadamente podemos mantenernos conectados en línea y en el proceso podemos contactar a grandes autores de otros lugares.

Hoy en De Boca del Loco, tenemos el gran honor de conocer un poco sobre uno de estos grandes autores… ¡y qué autor!

Estamos hablando de Laird Barron, escritor, poeta, editor y ex-niño salvaje que aprendió desde la primera infancia las reglas de supervivencia en lo más recóndito de su Alaska natal (tal vez por permanecer aislado durante los inviernos fríos en medio de un bosque oscuro, es de donde proviene su inspiración para escribir historias de miedo).

Las extensas obras de Barron han recibido importantes distinciones como el Premio Shirley Jackson, pero probablemente su mayor aporte en el mundo literario es el impacto que sus historias han tenido no sólo entre sus fanáticos, sino también entre muchos escritores.

¡Pero dejemos de hacer suposiciones, y veamos lo que realmente viene de la boca del loco!

Círculo Lovecraftiano & Horror: Muchas gracias por este honor, es especialmente importante para nosotros ya que vamos a discutir en nuestro círculo virtual de lectura la aterradora historia “Los hombres de Porlock”. ¿Cómo obtuviste la inspiración para escribir este cuento? Y, ¿alguna vez tuviste que trabajar –como los personajes del cuento- en lo profundo del bosque?

Laird Barron: Estoy feliz de estar aquí, gracias por la plática. Mi padre trabajaba como maderero en Oregón en la década de 1970, así que tuve muchas de sus historias para inspirarme. Después, hace unos años, cuando vivía en Olympia, Washington, fui a un restaurante donde había viejas fotografías en blanco y negro de leñadores de principios del siglo XX. Estas fotos fueron impresionantes y mostraban operaciones de tala a gran escala a lo largo de la Península Olímpica. Reforzaban la minuciosidad del hombre en comparación con los viejos abetos gigantes. Nunca he sido leñador, pero he vivido en lo más profundo del bosque. El título en sí es una referencia a la leyenda de un vecino que interrumpió al poeta Coleridge mientras transcribía un sueño en un poema.

CL&H: Comenzaste tu carrera como poeta, y en esos poemas uno puede sentir un ambiente misterioso muy similar a tu prosa. ¿Querías transmitir historias de terror a través de la poesía?

LB: Mi primer trabajo publicado fue un poema que difundió uno de los principales diarios en Anchorage, Alaska, cuando era un adolescente. Siempre me ha encantado la poesía: leí mucho de Poe, Robert Service y Shel Silverstein cuando era niño. He escrito poemas sobre asesinos en serie, masacres y fuerzas oscuras. En general, mi poesía no está dirigida a un género específico; está más basada en mi estado de ánimo. Me gustan especialmente Charles Simic y Mark Strand. Es una disciplina dura. Me gustaría dedicar más tiempo a mejorar ese aspecto de mi trabajo.

CL&H: Hablando de palabras, a veces en tus historias, nos encontramos con términos anticuados o arcaísmos (especialmente en los diálogos de ciertos personajes) que, para algunos lectores que no están familiarizados con el entorno de la historia, o si el inglés no es su lengua materna, puede ser difícil de entender. ¿Crees qué es una buena práctica hacer al lector dar ese paso extra para aprender algo nuevo?

LB: Gran parte de mi lectura fundamental se basa en los clásicos y pulps de principios y mediados del siglo XX. Es cierto que en un enfoque casual eso me condujo a un vocabulario repleto de terminología arcaica, modismos pasados de moda, etc. Fui criado en un entorno en el que, si no estabas familiarizado con una palabra o idea, tomabas el diccionario Thorndike-Barnhart o la enciclopedia que tuvieras a la mano, y te educabas.

CL&H: Al crecer en una región inhóspita, debes haber tenido todo tipo de inspiraciones para tus cuentos. ¿Alguna vez te paseaste sólo por el bosque, o eras el tipo cauteloso que no busca ponerse en riesgo?

LB: Durante mi infancia y a principios de la adolescencia, tratábamos de estar dentro de la casa una vez que oscurecía. En mis últimos años de adolescencia y principios de los 20, viajé por gran parte de Alaska y pasé muchas noches bajo las estrellas. Iba armado con un rifle, estaba bien provisto, y generalmente acompañado por un equipo de perros Huskies. En general, me preocupaban mucho más los peligros del clima o la geografía que los animales o las personas, aunque estos últimos siempre fueron factores de cuidado. A los alces no les gusta compartir el camino si la nieve es profunda.

CL&H: Muchos de tus protagonistas tienden a ser tipos duros con un pasado oscuro y un comportamiento aun más oscuro, tal vez en busca de redención. En tus dos últimas novelas, unidas por el personaje -Isaiah Coleridge- esto sale a la luz. Isaiah definitivamente no es un buen tipo, pero tampoco es tan malo. Tiene algo de Rambo, algo de Bryan Mills y algo de Anton Chigurh. ¿Qué nos puedes contar sobre él?

LB: Mis personajes son a menudo imágenes compuestas de personas reales. Al principio descubrí que hay una variedad infinita incluso dentro del espectro de un tema limitado, como la ficción de tipos duros. Isaiah Coleridge es básicamente una perfección de todos esos personajes de novela oscura e historias policíacas sobre los que he escrito durante más o menos veinte años. En algunos aspectos, es una bolsa de contradicciones, como todos los demás. Pero esto es ficción y la ficción, especialmente la ficción comercial, exige definiciones y delineaciones más claras que la vida. Coleridge fue un sicario y cobrador de cuentas excepcionalmente talentoso debido a su tamaño y propensión a la violencia. Algo despertó dentro de él; quizás algo más grande que él. En estos días, despliega sus habilidades al servicio de corregir errores. Sabe que la redención es un juego de tontos, pero está decidido a equilibrar el lado correcto de la balanza lo mejor que pueda. Desde una perspectiva de escritor, no lo imagino como un caballero forjado en la tradición de Marlowe o Spenser. Coleridge es más Beowulf o Aquiles.

CL&H: Hablando de Chigurh, un crítico de tus antologías dijo que sentía que algunos de tus cuentos eran parte del universo de Cormac McCarthy pero ubicados en el bosque. No nos gusta comparar, sin embargo, entiendo el sentimiento de desesperación y la sensación de que “nadie te va a ayudar”. ¿Es McCarthy una influencia en tus obras? Y ¿qué otros escritores hay en tu panteón?

LB: McCarthy es una influencia, o quizás un espíritu afín al mío. Meridiano de Sangre y El Hijo de Dios, son dos de mis libros favoritos. Capturan la tensión esencial entre la luz y la oscuridad. Ilustran que el hombre es simplemente un componente de la naturaleza, no su amo y señor. En mis primeros días, me di una sobredosis de Poe, Louis L’Amour, Edgar Rice Burroughs, Robert Service y Robert E Howard. Luego vino mi mayor influencia, Roger Zelazny. Cuento su serie “Amber” y “Lord of Light” como los libros que me llevaría a una isla desierta. Peter Straub es un contemporáneo que admiro. Obviamente, estoy a favor de Lovecraft. Aunque, prefiero las implicaciones de las historias de Lovecraft más que las historias mismas. El horror cósmico precede al hombre y sin duda perdurará por encima de nosotros.

CL&H: Una de las historias más extrañas en tu catálogo es “More Dark”. Donde no sólo te presentas (supongo) como narrador, sino que un montón de tus colegas también aparecen como cameos. Incluido el mítico y esquivo escritor Thomas Ligotti (quien funge como tema principal del cuento). Sinceramente, la forma en que describes al “Sr. L” en el escenario con una marioneta, es aterradora, con una atmósfera estilo David Lynch que te pone los nervios de punta. ¿Alguna vez conociste a Ligotti? Y ¿cómo tomaron los escritores el hecho de que los menciones en la historia?

LB: “More Dark” es una alegoría casi romana. En su mayor parte, mis intenciones fueron benignas. La mayoría de los autores que fueron ficcionalizados lo tomaron de muy buena manera. Por otro lado, fue una crítica seria y mortal a un par de personas que lo recibieron mal. Me decepcionaría si a esos últimos les hubiera gustado. No, nunca he conocido a Ligotti. Lo respeto como artista. “MD” no es una exploración del propio Ligotti, sino una crítica al culto, a la veneración estilo gurú que le rodea. Como alguien que sufre depresión mental extrema, no soy optimista con respecto a la valorización de la enfermedad mental como un poder especial.

CL&H: Hay eventos similares con respecto a desapariciones o secuestros en tus dos primeras novelas; en “The Light in the Darkness”, la hermana de Navarro está perdida en México y en “The Croning”, la esposa de Don parece haber sido secuestrada… ¡EN MÉXICO! ¿Consideras que nuestro país es peligroso o estarías dispuesto a venir aquí? (Podemos ofrecerle un recorrido libre de secuestros por todo el país)

LB: No, eso es una coincidencia. De Verdad. Espero visitar México algún día.

CL&H: Nos gusta saber si nuestros autores favoritos creen o no en el mundo sobrenatural. En tu caso, viniendo de una región que imagino está llena de leyendas sobre sucesos paranormales, ¿cuál es tu opinión sobre este tema?

LB: Soy un escéptico de mente abierta. El universo es vasto y sabemos muy poco. Si bien no pongo mis apuestas en ángeles o demonios, sospecho que los parámetros operativos de la realidad son variados y contradictorios. He tenido varias experiencias que parecen inexplicables. Cualquiera sea el caso, es un tema que me fascina y me motiva como escritor.

CL&H: Poco se sabe sobre tu vida privada, pero sabemos que hiciste muchas cosas peligrosas en Alaska, fuiste de pesca en el Mar de Bering, corriste carreras en trineos jalados por perros. ¿Has estado involucrado en alguna situación que te haya puesto en peligro real? Y si es así, ¿has reflejado ese episodio en algunos de tus cuentos?

LB: La vida en lo profundo de Alaska era generalmente monótona, marcada por momentos espeluznantes. El mayor riesgo diario era la enfermedad debido a una dieta pobre y a una medicina o refugio inadecuados. Esto era seguido de cerca por el peligro de lesiones mientras cortabas leña y viajabas con el equipo de perros. Lo que hacía que tales eventos fueran potencialmente amenazantes era simplemente nuestra ubicación remota. Incluso una herida menor podría provocar complicaciones o la muerte.

Incidentes más dramáticos fueron encuentros con alces y osos negros, y casi caer a través del hielo del río con el equipo de perros. Esto último fue uno de los peligros frecuentes. Los grandes ríos y lagos se congelan en diciembre y proporcionan vías de viaje para personas con motos de nieve y equipos de perros esquimales. Por desgracia, durante algunos inviernos, el hielo se volvía inestable y colapsaba o formaba puntos delgados que se abrirían hacia aguas profundas. Extremadamente peligroso y no siempre aparente hasta que era demasiado tarde. Mi equipo y yo pasamos un par de malas experiencias; afortunadamente, escapamos intactos. Algunos colegas míos no tuvieron tanta suerte. También he sido embestido por alces. Nuevamente, escapé sin lesiones serias. Sin embargo, eran situaciones de miedo.

CL&H: Por lo general, solicitamos a nuestros entrevistados que nos regalen una microhistoria; Langan y Tremblay intentaron vencerse mutuamente en este ejercicio. No tiene que ser largo, unas pocas líneas serán suficientes. Te doy el comienzo:

“Cansado de la vida tan al norte, Laird decidió pasar el resto de sus días en un lugar más cálido, le dio un buen giro al globo terráqueo de su escritorio y lo detuvo con la punta del dedo, descubriendo que su nuevo hogar sería Monterrey, México.

Dos semanas después, se encuentra sentado en una cantina mientras bebe una Corona, cuando una camarera con una pierna de madera se acerca…”

LB: “La cantina es oscura; él es el único cliente. El gafete con el nombre de la mujer brilla en un rayo de luz parásita.

Dice, Rosa.

Ella se sienta frente a él, se agacha y desenrosca la pierna de madera sin romper el contacto visual. Pone la prótesis sobre la mesa. La empuja hacia él, casi desdeñosa. La pierna es hueca y pesada; gorgotea cuando se mueve.

Su gafete dice: Rita.

Él toca el fajo de dinero en el bolsillo de su pecho, pero ella niega con la cabeza. Ya ha sido pagada. La lámpara parpadea rápidamente, vertiginosamente. Mientras ella se levanta, algo oscuro se despliega del muñón de su pierna izquierda y se queda ahí un momento, mirándolo con una media sonrisa.

Su gafete dice, Ramira.

Él desvía la mirada cuando ella se va. Sus pasos son desiguales; uno duro, uno blando.

***

“Más tarde, en la habitación del hotel, yace desnudo en la bañera, acunando la pata de madera. La oscuridad presiona a su alrededor. Empuja un pestillo y se abre un panel de donde gotea agua caliente y sucia, luego escurre y luego se vierte con fuerza. Las primeras sanguijuelas son pequeñas, brillantes y resbaladizas. Las coloca entre los dedos de sus pies, sobre las espinillas y los muslos. Los siguientes especímenes son más grandes, aproximadamente del largo de su mano. Estos se adhieren con avidez a su ingle, su vientre y uno debajo de cada axila. Extiende su lengua para el último de ellos. Gran parte de la sanguijuela se extiende más allá de sus labios; destella contra su barbilla, engordando.

Las tablas del suelo crujen ya cerca del amanecer. Él es un maniquí gris colocado en una especie de crucifijo en el fondo de la bañera. Con sus largas, largas uñas, la mujer de la cantina arroja las sanguijuelas en la cavidad negra de su pierna hueca. Son entusiastas e indefensas. Ella las ama.

Soñando, murmura, ¿Ronda?

Ella se ríe y luego se retira.”

CL&H: Sabemos que eres un tipo duro con mucha experiencia al aire libre, pero ¿puedes decirnos algo que nadie sepa sobre ti? Quizá tocas en secreto algún instrumento musical, o disfrutas viendo dibujos animados…

LB: Disfruto de los dibujos animados. Jonny Quest, Thundarr el Bárbaro y Los Herculoids fueron elementos básicos de mi juventud. En estos días, me gusta ver a Archer y BoJack Horseman. También soy fanático de los musicales. Me enamoré un poco de Julie Andrews en el pasado. Algunas personas ya lo saben, pero los videojuegos son mi Kryptonita. Particularmente aficionado a los juegos de rol y estrategia, a saber, la serie The Elder Scrolls y Age of Wonders: Shadow Magic.

CL&H: ¿Tienes algunas palabras finales para tus lectores mexicanos en Círculo Lovecraftiano & Horror?

LB: Fue agradable hablar con ustedes. Mi agradecimiento por su apoyo a lo horrible y lo extraño. Les deseo lo mejor: manténganse a salvo.

Gracias al Sr. Laird Barron por esta agradable sesión y no se olviden de visitar su sitio oficial https://lairdbarron.wordpress.com/ para saber más sobre sus trabajos y venta de libros.

 

Santiago Pérez

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