La ciencia ficción, fantasía y terror en México van con todo, parte 2

Para finalizar el mes con todo, en esta entrega iremos al jueves 28 y viernes 29 de noviembre del 2019 del Encuentro de Estéticas de Ciencia Ficción y lo concluiremos con la coincidencia de que parte de quienes está en el seminario vinieron a terminar en la librería Tovar y de Teresa, que se caracteriza por tener en su esquina un monolito o la cabeza de piedra que forma parte de un dios sin nombre proveniente de las épocas aztecas.

El encuentro del jueves 28 de noviembre empezó con Giancarlo Stagnaro a través de una videollamada, desarrolló sobre la ciencia ficción en Perú a finales del siglo XIX las primeras novelas de folletín de la época postindependiente, y da a entender que en las creaciones literarias y utopías son experiencias compartidas entre Perú y México, y destaca que toma de referencia a Rachel Haywood, quien hizo investigación de la ciencia ficción latinoamericana, igualmente a principios del siglo XX. Hace recuento de las visiones futuristas que tomaron de referencia a Jonathan Swift con “Los viajes de Gulliver” y a Voltaire con “Micromegas”, los desplazamientos temporales eran comunes durante esa época que se ve en “El retorno del inca” o “Lima de aquí a cien años”, estas son historias que eran imitaciones del canon europeo en su momento, pero con imaginarios peruanos, o historias ubicadas en el futuro próximo. Lo interesante es la influencia de los masones en las novelas, las diapositivas que pasó demuestra mucho ello.

La mesa de “Ciencias prometeícas” moderada por Enué Gómez tuvo de invitados a Miguel García y a Mayra Rojo, pero en su representación fue Víctor Martínez. En la presentación de muestra el papel de las mujeres científicas en películas mexicanas de la década de los setentas del siglo XX, y cómo es que dentro de la ficción las mujeres tienen su espacio con el que deben de hacerse cargo y también como es que existen desigualdades que se muestran de manera visual, mientras Miguel García hacía su presentación, se mostraban gifs que salían de esas películas, haciéndolo más dinámico y concluyendo que las mujeres siguen necesitando estar en espacios y darse su lugar dentro de las ficciones también. Mayra Rojo por estar en una residencia artística en Suiza no pudo asistir, por lo que Víctor Martínez le ayudó en lectura de su presentación, que fue sobre la película de “El Santo y la hija de Frankenstein”, y la cita con la que abre es brutal: “Mujer impúdica y peligrosa pretende convertirse en médica, debía ser perversa la mujer que quería estudiar medicina para ver cadáveres de hombres desnudos” estos son comentarios que dice la academia de medicina ante la solicitud de Matilde Petra Montoya Lafragua, quien fuera la primera mujer en querer entrar a la facultad de Medicina. Esto sirve como punto de partida para el desarrollo de la película, donde el personaje de Freda Frankenstein es la científica que utiliza los cadáveres para rejuvenecerse, y la sangre del Santo tiene el factor TR que le ayuda a rejuvenecerla, por lo que se entiende que esta mujer es reflejada como una especie de bruja o ser eterno pero que necesita de la ciencia para poder vivir, esto desde el gótico tropical, o la ciencia ficción de cartón, o así le llama Mayra Rojo al estilo, la comparativa entre eso y el cómo era el miedo a las mujeres que buscaban el conocimiento, porque la belleza es el castigo de la mujer, por lo que el conocimiento también, la frase escrita por Mayra Rojo y leída por Víctor Martínez es maciza y certera: “es en parte que por eso resulta una monstrua simple, en parte vampiro, momia y telépata”, por ello su doble exclusión, como mujer y científica.

En la mesa “Perspectivas posthumanistas” moderado por Eduardo Ramirez tuvo a Ximena Jimenez Nava cementerio de tecnologías ciencioficcionales fonotelerradiografo posguerra, folletín eugenésico, a Eduardo Santiago Ruiz y el cuerpo alquímico y la modificación de la sexualidad a través de la tecnología en un cuento de Jorge Volpi, y a Benjamín José Manuel Martínez Castañeda y las tecnologías de la esponja y el género. En la de Ximena fue una lectura, recopilación y taxonomía de tres objetos que son característicos de ciencia ficción de finales de siglo XIX y principios del siglo XX, la única crítica que le tenía a ello es que claramente quería decir más pero no podía porque se trata de una investigación más extensa, pero este acercamiento fue excelente, pues desde Eduardo Urzaíz y Amado Nervo, partiendo desde la última de Mad Max, ya que existen objetos que han sido imaginados desde estos autores y tienen muchas posibilidades de estudio. El cuento de Jorge Volpi es sobre un Jorge Cuesta que quiere usar la tecnología para hacerse un andrógino, esto solo como curiosidad literaria de como se ve la corporalidad. Y para finalizar la presentación de Benjamín, quien tenía una peluca azul y la cara cubierta para que pareciera una sombra, su lectura fue en relación a Eugenia y el desarrollo drag, ya que dentro de la novela existen hombres que conciben y se embarazan, y esto lo retrotrajo en su relación a un ámbito contemporáneo que funciona perfectamente para seguir investigando.

La mesa de “Expediciones interdisciplinarias”, moderada por Itala Schmelz, quien tuvo a Ale de la Puente, Ilana Boltvonik, Rodrigo Viñas, Jesús Ramírez Bermúdez y Federico Schaffler, de entre todos estos fueron propuestas artísticas y de creadores interdisciplinarios que van desde un evento astronómico que no es real, hasta la basura del espacio, pasando por relatos y cuentos de sus propuestas creativas.

Para finalizar fue la premiación del concurso “Espectro luminoso” que fue moderada y organizada por Eduardo Ramírez, donde se nombraron a los ganadores Fernando Herrara Yáñez, Fabián Alejandro Ramos Sánchez, Daniela L. Guzmán y Daniel Centeno, José N. Méndez, y de forma inesperada pasó a leer Daniela.

De las actividades del viernes 29 ya fue más breve pero no por ello menos interesantes, primero fue la última mesa magistral fue con Samuel Manickam que desarrolló sobre las utopias mexicanas en la ciencia ficción, el cine y el arte. Su presentación fue un desarrollo de la ciencia ficción mexicana del siglo XX partiendo de los ideales utópicos de la Revolución Mexicana en relación a la literatura y el cine, y como esto se vio reflejado en la sociedad, se empezó con la novela “Eugenia”, aquí entre las imágenes que destacó fueron los murales de Diego Rivera del Detroit Industry, donde pone a monolitos que recuerdan mucho a Coatlicue, así como la mano de obra y el avance de la tecnología, aquí lo interesante fue sobre la película “El sexo fuerte”

La siguiente mesa fueron una serie de presentaciones de libros y revistas que se encuentran fácilmente en el portal del CENIDIAP, que está libre para todos nosotros, por supuesto que se los pasaremos aquí

La última presentación fue algo que nunca me había tocado ver, que era algo interdisciplinario, un videomapping, o lo que sería localizar, juntar y contar una historia, que tiene el título de “Villaectopia, ejercicio dramático de costumbres retrofuturas” que fue revivir o volver a poner Villatopía, el lugar que sale en Eugenia, pero actualizado y vuelto a ver, las referencias de la presentación son muchas, pero también se puede contemplar. Eso con la ayuda de objetos puestos en la mesa y una presentación de lectura en vivo.

Epílogo involuntario

De ahí ya estaba lista y corriendo para ir a la librería cuyo nombre no recordé en su momento, pero era para llegar a la presentación de Okami Maresco, que acabó de sacar el libro “La máscara de Mictlantecutli”, a muchos les podría interesar, pues trata de nahuales en la ciudad Cempasuchil, que tiene mucho de policíaco, es dinámica, movida y tiene mucho de la tradición de la novela negra, pero ahora en una fantasía desbordada.

De ahí fue hacer un ejercicio en el que a cada autora se les preguntaban los conceptos de asombro, incertidumbre y suspensión de la incredulidad, como estuve muy académica pero también quería irme a la parte creativa, me confundí al decirle librería “Fray Servando Teresa de Mier” por ser la “Tovar y de Teresa”, pues ya estaba sobresaturada y no sé como es que funcioné mucho mejor, pero de ahí lo pregunté a las autoras, por eso es que Ainhoa Verdugo, Okami Maresco y Jessica Castro me ayudaron en ello, retroalimentando esos conceptos que se fueron desarrollando en un ambiente de plática y mesa muy libres y sin restricciones académicas, pero que pueden aportar para quien busca. Por eso fluyó todo, aunque antes estaba el que tal vez no saldría nada, pero las cosas que no se planean o se improvisan también salen mucho mejor.

Ahora, hago pausa para explicar el contexto de cómo es que esto se dio, lo que pasa es que hace varios meses estuve reuniéndome con mujeres escritoras, cada quien sabe lo que busca y hacia donde va, estas reuniones se dieron por el NaNo WriMo (National November Writing Month) por lo que Aihnoa Verdugo se contactó con un morro de la librería Tovar y de Teresa, y por ello se hicieron la presentación de esa pues cada quien propuso una mesa que iba fluyendo, una fue esa de “La incertidumbre y el asombro en la ficción especulativa” porque “suspensión de la incredulidad” ya no cabía en el letrero. Y las mesas del sábado fueron las de las mujeres en la escritura, todas creadoras de fantasía, ciencia ficción y terror, género con el que todas han tratado en mayor o menos medida, y pues lo bonito es que efectivamente fuimos puras mujeres hablando desde nuestra perspectiva en la creatividad y en ámbitos literarios, en nuestros desarrollos, y por eso se podría decir que hasta fue liberador.

En plan amigos o socialización, también volví a ver a Ramón López Castro ese mismo viernes, y también el sábado en una presentación del círculo lovecraftiano, que también estuvo ahí divulgando talleres de lectura y para niños, y también el sábado me reencontré con Benjamín José Manuel Martínez Castañeda, que estaba junto a otro colectivo dio un paseo drag saliendo de ahí y dijo una frase bien atinada “Tal parece que el encuentro siguió aquí”.

Divertida, aunque igualmente agotada socialmente, regresé a casa en Nezahualcoyotl con gripe, toda chupada y tratando de que el agotamiento no me matase, y claro, con mucho por pensar y analizar y difundir, pero también hacer, iba recuperando energía social en cama y dormí mucho, quizá unos dos o tres días.

“Ya ni nos hablas” dijo el editor de este semanario digital cuando notó mi ausencia por varios días pero veía que en redes sociales de la librería salía mi imagen donde estaba haciendo presentaciones con otras amigas que también hicimos un trabajo colectivo que está definiéndose.

“Cállate, Abraham, hay mucho que hacer” pensé en responderle, y aunque no le dije, sí entendió mi expresión de “los odio a todos, pero hay que seguir” pues me alegró que él se enterara sin que yo le dijera es otra forma de notar las narrativas periféricas, y van a seguir, aunque a los cerrados arcaicos les duela, pues esto nadie lo para, y es bueno que todos se lancen a esta aventura chida desde lo creativo y lo académico, pues claramente son buenos tiempos para ello.

Referencias
Segundo Encuentro de Estéticas de Ciencia Ficción | 28 de Noviembre
https://www.youtube.com/watch?v=RAupbqrBvGg&t

Segundo Encuentro de Estéticas de Ciencia Ficción | 29 de Noviembre
https://www.youtube.com/watch?v=UDzqXrfCXnY&t=2434s

 

 

Laura Elena Cáceres

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