Matrix

—¿Sabes escribir una reseña de Matrix?
—Aún no…

“No creo en el destino porque odio pensar que no soy yo quien controla mi vida”.
El efecto conocido, a partir de esta película, como Bullet Time consiste en filmar escenas específicas en 360 grados y pasarlas en cámara lenta, o bien, detener el “giro” en una parte de la escena y entonces completar el viaje de la cámara como si la acción se hubiera detenido. ¿Complejo? Sí ¿Genial? También ¿Dónde nació esto? En una película estrenada en el siglo pasado ¡Sí! Es del siglo pasado, 1999 para ser exactos, Matrix de les hermanes Washowsky.  Y por ello celebramos hoy en el Ojo de Uk su vigésimo aniversario.

“Como todos, naciste para ser esclavo”.
De qué va la pelí: Un hacker es reclutado por un pequeño ejército de resistencia a un sistema que está escondido a los ojos del protagonista. Este debe ser despertado para que ayude a derrotar ese status quo descubriendo capas de realidades que los tienen prisioneros. Cualquier semejanza con Mr. Robot, bueno, ya sabes.

“La Matrix está en todos lados”.
Todo la película está llena de referencias y lecturas. Un ejemplo y lo hacemos con un Bullet time literario: Lo religiosamente cristiano lo detecta hasta un ateo como tu servidor: Anderson, hijo del hombre, Trinity, santísima trinidad, un Judas, la “profeta”, el elegido, Nabucodonosor, la resurrección, la comunión, Sión, el dios de los sueños, los centinelas. Todo ese juego de nombres y circunstancias nos remite inevitablemente a las historias bíblicas para darle una mayor fuerza al discurso filosófico.

“Necesitas verla con tus propios ojos”.
La estética del film hace los mismo, está plagada de referencias, que no de clichés, podemos transitar desde el cine noir, con sus escenarios oscuros y húmedos; el de artes marciales con sus memorables escenas de peleas maravillosamente coreografeadas y mejor aun filmadas; incluso el wester con un papelito volando antes de una pelea entre los protagonistas en una estación de metro vacía con anuncio de cerveza Sol incluido. Lo fashonista de las gabardinas negras y los trajes de cuero que hicieron moda entre nercitos de principios de siglo aun con temperaturas regias de casi cuarenta grados. La estética del cyberpunk en sus naves y mundos no virtuales. La extrañeza de requerir teléfonos analógicos como portales del mundo virtual cundo ya habían nacido los Nokia y celulares similares sin llegar a las redes sociales.

Y si hablamos de más referencias: El conejo blanco, la elección de pastillas, el agujero de conejo, el mago de Oz. O de ciencia ficción: Hombres de negro y ojos rojos everywhere, las distopías evitables con soma y un mundo virtual pero feliz. Neuromante junto con Gibson estarían felices, 20,000 leguas de viaje submarino, y si le rascamos más encontraremos más.

“Las cucharas no existen”.
Uno de los grandes temas abarcados recurrentemente por la ciencia ficción es el de la filosofía, aquí hay cuestionamientos profundos tratados de una manera prodigiosa como para hacer un breve tratado con preguntas casi existencialistas ¿Qué es la realidad? ¿Qué la define? ¿Es mejor la comodidad de la ignorancia o el riesgo del conocimiento? ¿Somos libres o sólo es una ilusión? ¿Si te quedas en el sueño mueres? ¿Pastilla azul o pastilla roja? ¿Somos un riesgo para el planeta por nuestro comportamiento viral? ¿Necesitamos que alguien venga a salvarnos?

“Y recuerda, sólo te estoy ofreciendo la verdad”.
Como toda buena obra de arte, esta película permite múltiples lecturas, por ejemplo, si observamos con atención veremos que quién se opone a la resistencia siempre son las fuerzas del orden: los policías y los agentes son quienes protegen al maligno sistema imperante que nos usa, y desecha, como meros proveedores de sus satisfacciones, les damos nuestra energía, nuestra vida, nuestros sueños a cambio de que nos mantengan entretenidos y con la ilusión de ser felices. El sistema se va a defender con todas sus tácticas, inteligencia, armamento y sin miedo a eliminarte. ¿Casualidad? No lo creo.

“No hay preguntas sin respuestas, sólo preguntas mal formuladas”.
¿Debes ver Matrix?
Definitivamente sí.
Simple, la pregunta estuvo bien formulada.
¿Por qué?  Porque es un referente del cine mundial, múltiples películas la parodiaron, se inspiraron en ella y dio para hacer una trilogía y una obra bastante recomendable: The Animatrix. Una colección de cortometrajes animados de manera estupenda que se inspiran en el universo planetado por esta obra primigenia.

“Negar nuestros propios impulsos es negar lo mismísimo que nos convierte en humanos”.
Así que hoy es viernes y hoy toca no negar nuestros propios impulsos.
Vayamos con el/la elegid@.

“Dodge this”

Samuel Carvajal

 

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