¡Mis vacas!

—¡Mis vacas! —gritó el anciano mientras le temblaban las piernas y dejaba caer el cigarrillo de su boca.

Aquella mañana detectó un olor a hierba quemada, “El viejo Oswall de nuevo quemando cosas” supuso el hombre mientras se levantaba de la cama. Una vez finalizado su desayuno sabatino decidió salir a investigar la fuente de ese penetrante olor a quema de campo. Al abrir la puerta principal de su casa para salir al pórtico sacó el primer cigarrillo de la mañana, al encenderlo levantó la vista para apreciar el panorama de los maizales de su vecino Oswall. Sorprendido se percató que aquellos estaban completamente verdes, sin rastro de que alguien les hubiera puesto mano. “¿Entonces de donde viene ese olor?” se preguntó dando un buen toque a su cigarro. Justo en ese momento notó algo que había echado de menos toda la mañana “no he escuchado ningún sonido del ganado” se dijo mientras se ajustaba los pantalones para la caminata hacia el solar.

Al acercarse a la valla donde estaban las vacas comenzó a sentir cómo la temperatura iba subiendo, en el aire se veía cómo se elevaba vapor en el campo.
—¡Maldita sea, fue en mi corral! —dijo mientras aceleraba el paso, ahora realmente preocupado por la situación.
Al llegar al portón del corral el olor a hierba quemada era muy fuerte pero no tanto como el gran shock que tuvo el anciano al ver la escena que estaba frente a sus ojos, algo completamente fuera de lo que había visto en sus setenta y ocho años de vida.
A primera vista parecía que alguien hubiera hecho una quema dentro del corral, sin embargo, la escena era muy extraña. Dentro del corral los restos de las partes que habían sido “incendiadas” si se pudiera llamar de esta manera, tenían formas definidas, líneas circulares de un metro de ancho. Contó cuatro de ellas y dos líneas rectas que atravesaban un semicírculo en el campo. Todas estas no parecían consumidas por fuego ya que el suelo tenía un color morado oscuro. El anciano se acercó lentamente a donde estaba marcado el campo sintiendo miedo a lo desconocido.

Al llegar a la línea circular más extensa, notó que el suelo realmente no había sido quemado, parte del pastizal seguía ahí recubierto de ese color morado extraño, se agachó para revisar mejor y pudo ver que más que restos carbonizados de un incendio era como plástico derretido. Decidió tocar una de las pocas hierbas que quedaban dentro de las líneas moradas, al hacerlo notó que está seguía muy caliente, —¿Qué demonios ocurrió aquí? —murmuró mientras se ponía lentamente de pie.

Fue entonces cuando pudo ver al final del corral a su ganado…
—¡Mis vacas! —gritó por segunda ocasión el hombre comenzando a correr a la dirección donde veía los lomos de algunas de ellas.
De las veinte reses que tenía sólo encontró a dos pastando normalmente, las demás fue una historia muy diferente. Partes de las vacas estaban por todo el campo, al revisar notó como daban la apariencia de haber sido cortadas por haber estado en el área de las líneas en el suelo. Cortes quirúrgicos, cauterizados completamente. Pedazo de lomo, colas y patas fue lo que encontró mientras se iba haciendo camino hacia el centro de los círculos.

Casi llegando al medio del campo visualizó la cabeza de una de sus vacas, acercándose la intentó tomar agarrándola de los cuernos pero al momento de tocarla los ojos del vacuno giraron para ver al hombre.
El anciano dio un grito de terror al ver que la cabeza aún se movía y asustado huyó corriendo sin voltear atrás hasta llegar a su casa.

Llamó varias veces a la estación de policía, en todas las llamadas narraba lo sucedido, pero nunca fueron a visitarlo, los agentes incluso se reían cuando contaba su historia.

Al parecer en años anteriores fueron tantos los reportes falsos de avistamientos y marcas en los campos de cultivos que ya no invertían el tiempo de los oficiales en esas tonterías, pero al parecer los reportes de bromas habían vuelto a resurgir en la región.

 

Eduardo Nápoles

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s