De la boca del loco: Paul Tremblay

Paul es uno de los creadores y actual jurado del Premio Shirley Jackson (junto con John Langan, cuya entrevista presentamos en el último número de ‘De Boca del Loco’), y quien desde principios de la década del 2000 ha sido un escritor aclamado con muchos relatos cortos y novelas que le han generado un gran reconocimiento no sólo por parte de sus admiradores, sino también por escritores destacados. El Maestro Stephen King elogió a Una cabeza llena de fantasmas diciendo: “Me asustó demasiado y soy difícil de asustar.”
Paul tiene una maestría en matemáticas, materia que ha enseñado, y ha sido entrenador de deportes. Pero cuando el demonio juglar toma posesión de tu alma, la única forma de sacar a los fantasmas que anidan dentro de tu cabeza es a través de la literatura, y Paul es un maestro del oficio (maestro en matemáticas… eso también da miedo).
Así que veamos qué tan aterradora puede ser esta sesión cuando leamos las palabras directamente ¡¡¡De Boca del Loco!!!
Círculo Lovecraftiano y Horror: Un verdadero honor tenerte con nosotros en ésta edición Paul, especialmente porque la novela que estamos a punto de discutir es la asombrosa Una cabeza llena de fantasmas. ¿Hubo alguien en tu familia que te contó historias de terror cuando eras niño? ¿O entraste solo en el mundo del horror?
Paul Tremblay: Gracias por invitarme y gracias por leer Una cabeza llena de fantasmas.
Mi hermano menor y yo nos convertimos en fanáticos del horror desde una edad temprana, así que fue un asunto de familia. Cuando era niño había un programa de televisión que se transmitía los sábados por la tarde llamado “Creature Double Feature“. Esa fue mi primera exposición real al horror. Generalmente, la primera película que presentaban en ese programa solía ser una película de Godzilla o kaiju, que eran mis favoritas cuando era joven. La segunda película sería más horrible y aterradora; algo como “El cerebro que no moría” o una de las películas de terror de Hammer. Esas películas me aterrorizaron. No estoy seguro si estás familiarizado con la frase “scaredy cat” (gato miedoso), pero eso es lo que era. Tenía miedo de la oscuridad y dormía con animales de peluche colocados estratégicamente alrededor de mi cabeza para protegerme del Coco. Tuve terribles pesadillas llenas de monstruos, y después de ver la película Tiburón cuando tenía diez años, tuve pesadillas con tiburones.
Las películas siempre me han afectado mucho y cuando era niño, solía verlas con las manos o una manta cubriéndome la cara, pero seguí viéndolas. Ese estira y afloja, junto con la repulsión que me daban fue parte de la atracción, supongo.
CL&H: Le hice una pregunta similar a Caitlin Kiernan, te convertiste en erudito antes de convertirte en escritor (y en un campo que a muchos nos aterra… MATEMÁTICAS), ¿tu tiempo como profesor tuvo alguna influencia en tus historias?
PT: A menudo me preguntan si las matemáticas influyen en mi escritura o si alguna vez escribí una ‘historia matemática’ (no tengo idea de cómo sería tal cosa). Tal vez tenga un enfoque más analítico en mi proceso de escritura. Cuando las cosas van bien, escribo 500 palabras nuevas por día. Pero antes de avanzar en una historia o libro, siempre reviso la escritura del día anterior o el capítulo anterior. Me arrastro hacia adelante de esa manera meticulosa, así que cuando finalmente termino un borrador completo, la historia ya ha sido revisada y editada bastante.
Mi horario como profesor es propicio para escribir, ya que tengo ¡tres meses de descanso en verano! Ser profesor también es una maravillosa lección de voz y diálogo. Cada cuatro o cinco años, los estudiantes crean y usan una nueva jerga que es típicamente única para mi escuela o área geográfica. Las voces y frases utilizadas por Tommy, Luis y Josh en Desaparición en la Roca del Diablo eran cosas que mis alumnos dirían alrededor del 2014-2015.
CL&H: Tus novelas y cuentos tienen una gran carga de angustia adolescente; parece que muchos de ellos se cuentan desde la perspectiva de niños o jóvenes. ¿Qué te inspiró a expresar el punto de vista de la juventud y por qué siempre hay (no sólo en tus historias, sino en la vida real) una sensación de inquietud en esta etapa de la vida?
PT: Una vez que me convertí en padre, escribir historias acerca de niños o presentar a los hijos y la angustia de la paternidad, realmente se convirtió en un tema que me preocupaba. Al principio, ni siquiera me daba cuenta de que lo estaba haciendo hasta que un amigo me dijo: “Oye, ¿has notado que escribes mucho sobre niños?”
Por supuesto, ahora estoy muy consciente de ello y fue útil en el caso de mis últimas tres novelas: Una cabeza llena de fantasmas, Desaparición en la roca del diablo y La cabaña en el fin del mundo. No es una serie en absoluto, pero me gusta cómo los libros forman un arco temático. Los tres libros tratan sobre familias en crisis y presentan un elemento sobrenatural indefinido.
Ser niño es una de las pocas experiencias universales que todos tenemos. Esos años están cargados de asombro, ansiedad y ambigüedad: cuando intentamos descubrir quiénes somos y qué es el mundo. Me parece el alimento perfecto para una historia de terror.
Tal vez sea porque nunca abandoné el calendario escolar como la mayoría de los adultos (todavía me emociono cada junio cuando empiezan las vacaciones de verano, y me deprimo cuando es hora de volver a la escuela en septiembre). Aún recuerdo nítidamente la vida emocional del Yo-Niño. También he podido experimentarlo todo de nuevo a través de los ojos de mis propios hijos.
CL&H: ¿Qué opinas acerca de la nueva versión de La maldición de Hill House? Para ser completamente honesto, no puedo dejar de notar que algunas de las ideas de Mike Flanagan parecen estar directamente influenciadas por Una cabeza llena de fantasmas, o al menos una referencia a tu trabajo. La persona que se beneficia de los fantasmas que atormentan a los niños, los adultos que no les creen, las trágicas consecuencias de crecer con este pesar… Y, ¿qué hay de los rumores de que Una cabeza llena de fantasmas será adaptada para la pantalla grande con la familia Iron Man?
PT: Para ser honesto, no obtuve mucha vibra de Una cabeza llena de fantasmas del programa. Ciertamente no tengo derechos de autor sobre el drama familiar con niños en el horror.
En general creo que es un muy buen show. Pienso que los episodios quinto y sexto en particular fueron excelentes. Sin embargo, no me gustó el final. Los finales de terror no tienen que ser sombríos, llenos de dolor o sumergidos en el sufrimiento y la depresión. Los finales pueden ser optimistas, pero creo que el optimismo debe ser un acto de desafío, no una celebración del status quo o el cumplimiento de los deseos, y los personajes deben presentarse como marcados por la batalla y fundamentalmente cambiados para reflejar y honrar lo que eran, lo que habían experimentado o sobrevivido.
En cuanto a las perspectivas de la película para Una cabeza llena de fantasmas, ya hay un director maravilloso a bordo del proyecto: Osgood Perkins (The Blackcoat’s Daughter, I Am the Pretty Thing that Lives in the House). Ahora está rodando otra película, pero con suerte (y tocando madera) la película se realizará en el 2019. La compañía FilmNation también ha optado por comprar los derechos de La cabaña en el fin del mundo y ya están trabajando en el guión.
CL&H: La estética de tus obras se aleja de la literatura convencional del aula, incluye notas, cartas (cartas manuscritas), blogs, dibujos… ¡Maldición! incluso incluye trivias, hablo de extras para los lectores que NO son comunes en los libros que se encuentran en Barnes and Noble. ¿Crees que es hora de un cambio? Aceptar que nuevas formas de presentación de la literatura son necesarias y pueden considerarse formales. Al final, debemos hacer la literatura más atractiva para las audiencias jóvenes…
PT: Algunas de mis novelas favoritas utilizan las técnicas posmodernas que describiste, como House of Leaves de Mark Danielewski y Ill Will de Dan Chaon. Pero sólo incluyo notas o diferentes modos de presentación de texto que sirvan e informen a la historia. La blogger en Una cabeza llena de fantasmas, por ejemplo: si ella estuviera allí sólo de adorno, o intentando parecer inteligente (yo), creo que sería algo vacío. La blogger está ahí para servir casi como un ‘coro griego moderno’, un juez que comenta sobre los procedimientos, mientras que al mismo tiempo refleja nuestros tiempos modernos y ambiguos. Mi esperanza era que Karen Brissette, mostrando que muchas de las escenas del reality show eran similares a escenas de otros libros y películas, le dificultara al lector el darse cuenta si Marjorie estaba poseída o si era algo completamente diferente.
Realmente no sé si la inclusión de diferentes modalidades de historia atrae a las audiencias más jóvenes. Me atrae a mí siempre que le sirva a la historia, y siempre trato de complacerme a mí primero. En cuanto a los extras, disfruto cuando Stephen King y otros escritores de terror meten notas para los lectores al final de sus libros. Pensé que al incluir algunos extras, continuaría esa divertida tradición de escritura de terror. Además, ¡es una oportunidad para que hable directamente con los lectores sobre mi libro!
CL&H: ¿Crees en los fenómenos sobrenaturales? Quiero decir, asustaste a Stephen King, pero ¿qué asusta a Paul Tremblay?
PT: ¡Vamos a poner un poco de matemáticas en esta discusión! El 98% de las veces soy escéptico/agnóstico/ateo y no creo en lo sobrenatural. Eso no quiere decir que no creo que haya misterios en el universo. Creo que el mundo natural y nuestras realidades personales son mucho más maleables y ambiguas de lo que nos gusta pensar. Nunca he visto un fantasma o experimentado un fenómeno sobrenatural. Creo que si llegara a experimentar algo sobrenatural, me costaría mucho identificar que en realidad era sobrenatural, no sé si me explico. De esa manera, fundamentando lo sobrenatural en un realismo escéptico, he intentado presentar lo sobrenatural como inefable y ambiguo en mis novelas.
Entonces, ¿qué pasa con el otro 2% del tiempo? ¿Como cuando estoy en casa solo por las noches? ¿O voy subiendo las oscuras escaleras del sótano? ¿O cuando me despierto en medio de la noche después de una pesadilla? En esos momentos, creo que hay cosas acechando en las sombras y las grietas. Y creo, hasta que me levanto la mañana siguiente, cuando me reprendo por ser tan miedoso…
¿Qué me asusta? Todo. Todavía soy un “scaredy cat”. Los temores de la vida real, como el cambio climático y el clima geopolítico actual, son menos divertidos que los temores de las películas / libros de terror. Hace poco tuve la oportunidad de asistir al Festival de Cine de Horror en Tellurdie, CO. Una noche en el festival, vi una película de terror argentina llamada Aterrados. Bueno, es una de las películas más espantosas que he visto en años. Me traumó demasiado. Más tarde, cuando tuve que caminar solo hacia el hotel, iba totalmente asustado, tanto que tuve que saltar a la cama de mi hotel para evitar las manos debajo de la cama que seguramente me agarrarían. No dormí nada bien, ya que las imágenes de esa película seguían reproduciéndose en mi cabeza.
CL&H: Ya que somos mexicanos, nos sentimos ofendidos por el estereotipo con el que se presenta a Luis en Desaparición en la Roca del Diablo… ¡Nah! Sólo bromeo, pero esto es importante. Como padre y como maestro, ¿cuál es tu posición respecto a la forma en que esta generación es descrita en todas partes, eso de “Me ofende todo” o “Me molesta que…”? Está claro que el ‘bullying’ está aquejando a la sociedad más que nunca, ¿no es así?
PT: Jajaja. Honestamente, no he tenido mucha experiencia con los niños en edad escolar que se ofenden de la manera que describes. Sospecho, que la descripción generacional está distorsionada y exagerada por el monstruo de las redes sociales. No me malinterpretes: encuentro a los usuarios de Twitter más que aterradores (te recomiendo que leas el libro de Jon Ronson llamado So You’ve Been Publicly Shamed acerca de la vergüenza en línea). Pero no creo que podamos aplicarlo a una generación, ya que parece abarcar grupos de diferentes edades.
CL&H: Música, métricas, matemáticas. ¿Qué te pone en trance para escribir? He visto que eliges diferentes tipos de música para tus historias, desde punk hasta alternativa. ¿Hay algún ritual para ponerte de humor?
PT: No, no tengo rituales. Ya es bastante difícil escribir sin tener que preocuparme acerca de si mi estado de ánimo es el correcto o si el “ritual de escritura” se ha realizado según las especificaciones. Si tengo una o dos horas para escribir, simplemente lo hago. Si los rituales funcionan para otros escritores, grandioso y deben continuar usándolos. Como tengo un trabajo a tiempo completo y una familia, un ritual me parece un lujo que no puedo darme, especialmente cuando a menudo me esfuerzo por encontrar el tiempo para escribir. Todo esto no quiere decir que nunca dejo cosas para después, porque ciertamente lo hago, pero cuando es el momento de escribir, apago internet y hago todo lo posible para escribir.
La música es una gran fuente de inspiración para mí. Quería estar en una banda punk mucho antes de pensar en ser escritor. Me gusta tocar la guitarra, pero rápidamente descubrí que soy mejor escritor que músico. Muchos de mis libros y títulos de historias se han inspirado en canciones o fragmentos de letras. Por ejemplo, cuando comencé a escribir Una cabeza llena de fantasmas, escuché “Mi cabeza está llena de fantasmas” de la banda Bad Religion en repetición continua.
Prefiero escribir sin música, pero si necesito ahogar el ruido de fondo, escucharé bandas sonoras de películas o piezas instrumentales. Evito la música con letras cuando estoy escribiendo porque las letras me distraen. Algunas de las bandas sonoras de mis películas incluyen Ravenous (1999), The Witch (2015), It Follows (2014) y lo más reciente es Mandy (2018).
CL&H: Acabo de leer un artículo en Motherboard titulado: “La Llamada de Cthulhu nos muestra que debemos abandonar a H. P. Lovecraft de una vez por todas”. Allí, Matthew Gault, explica el porqué de su desdén hacia el Maestro de Providence. Dado que el núcleo de nuestro grupo son las obras de Lovecraft, no podría estar más en desacuerdo. Entiendo mucho de lo que dice Gault sobre el racismo y la misoginia, pero aun así, ochenta años después de su muerte, muchos de los grandes escritores de horror siguen alabando su talento. ¿Qué piensas de esto, y él tiene alguna influencia en tu trabajo?
PT: Si Lovecraft tiene alguna influencia en mi trabajo, es indirectamente. Aunque nunca he sido un fanático de su trabajo, disfruto de muchos nuevos escritores que hablan acerca del horror cósmico (incluidos Laird Barron, John Langan, Nadia Bulkin, Victor LaValle). Creo que una gran parte de mi trabajo es diametralmente opuesto al consejo de escritura impartido por Lovecraft, donde la atmósfera lo es todo para una historia de terror. Yo disfruto configurando mis historias de la manera más mundana, realista o “normal” que sea posible y luego lentamente las cosas se van distorsionando o comienzan a estar mal. Lo cual nos demuestra la salud y la amplitud del género de terror, ya que hay muchas formas y diferentes técnicas para crear una historia de terror.
CL&H: Ustedes en los Premios Shirley Jackson tienen que revisar un montón de historias y novelas, pero al final, sólo pueden elegir algunos ganadores. Con el pasar de los años, ¿esta labor se ha convertido en algo amargo? Y también, ¿han considerado a escritores latinoamericanos y tienes a tu propio escritor hispano favorito? Por cierto, gracias a los nominados hemos descubierto algunos autores que quizás hubieran pasado desapercibidos, Amelia Gray por mencionar una.
PT: Fui uno de los cinco cofundadores del premio y durante sus primeros dos años, presté servicio como jurado, teníamos que leer demasiado material. Después de ese período de dos años, me desempeñé como administrador, ayudando a los miembros del jurado a recibir las obras para que se puedan enfocar en la parte divertida, ¡la lectura!
Siempre estamos en busca de la excelencia en la ficción de terror, así que considera esto como una invitación abierta para enviarme recomendaciones, especialmente recomendaciones latinoamericanas. Teniendo en cuenta que lo único que consideramos, son los trabajos publicados en inglés.
Las cosas que perdimos en el fuego de Mariana Enríquez es uno de mis libros favoritos de los últimos diez años, es genial. Realmente espero que más de su increíble trabajo sea traducido al inglés y pronto. La historia 2666 de Roberto Bolaño es una de mis novelas favoritas. Y recientemente he disfrutado la ficción de Idra Novey, Valeria Luiselli, José Saramago, y Vlad de Carlos Fuentes.
CL&H: Tus historias parecen estar sobre la línea que divide la ficción transgresiva y el horror. ¿Cómo te sientes acerca de las etiquetas que la mayoría de los autores de horror reciben? ¿Tiene un impacto en ti o simplemente no te importa?
PT: Trato de no preocuparme por las etiquetas, especialmente cuando estoy trabajando en un libro en particular. Pero es imposible no preocuparse por las etiquetas y de cómo podrían afectar la percepción de tu trabajo. No me tomo demasiado en serio a mí mismo, pero, como cualquier otro escritor, me gustaría que mi trabajo se tomara en serio. La etiqueta de “horror” en la mente de mucha gente es descalificadora. El estigma del género sigue ahí. Una encuesta rápida de los programas de escritura de Maestría en Bellas Artes (MFA, por sus siglas en inglés) en los Estados Unidos nos indica que sólo algunos de esos programas aceptarían a estudiantes interesados en la escritura de terror. Admito que en mi agenda personal, está el ayudar a que el horror sea considerado y leído como literatura seria. Ese fue el motivo principal por el que ayudé a crear los Premios Shirley Jackson.
Mi opinión personal es que el horror es un género amplio y diverso con posibilidades ilimitadas para manipular al lector.
CL&H: A título personal… ¿Cómo te atreviste a hacer un final tan terrible para Desaparición en la Roca del Diablo? Todos esperábamos el clásico “final de pastelazo”, y de pronto, cerraste con uno de los finales más aterradores que he leído en literatura. Para ser honesto, lloré por un rato y estaba muy enojado y molesto con el mundo. ¿Sufriste alguna reacción negativa por la crueldad reflejada en ese o alguno de tus libros? Supongo que es más fácil asimilar las cosas terribles que ocurren en el horror que en el reflejo de la vida real. ¡Felicitaciones por los protagonistas basados ​​en personas de la vida real!
PT: Bueno, muchas gracias. Estoy muy contento de que la novela te haya afectado de esa manera. Creo que podría ser acusado y con justa razón de escribir “Horror Triste” jajaja.
Por extraño que parezca, aún no he recibido ningún tipo de reacción negativa o queja por la violencia o las transgresiones en Una cabeza llena de fantasmas o Desaparición en la Roca del Diablo. La mayoría de las quejas que recibo por el primero es que los lectores creen que el libro termina como un lloriqueo (*spoiler* aunque supongo que esos lectores no se dieron cuenta de que Merry ve su aliento en la cafetería al final), o que el segundo es demasiado lento al principio.
He tenido más reacciones negativas por algunas de las cosas que escribí en La cabaña en el fin del mundo, pero de las quejas negativas, la mayoría gira en torno al final de ese libro. El cual, en mi opinión, es perfecto. ¡Jaja! ¡Así que tomen eso, haters!
CL&H: Estamos discutiendo tu novela Una cabeza llena de fantasmas este mes en nuestro círculo de lectura, si tuvieras que sugerirnos una pregunta para discusión, ¿cuál sería?
PT: Si tienen la versión de bolsillo de la novela de Estados Unidos, mi editor me hizo escribir las preguntas de discusión del club de libros. ¡Jajaja! Fue muy difícil y no lo disfruté para nada.
Los voy a re-dirigir a la segunda sección en la que Rachel está entrevistando a Merry. Merry dice (estoy parafraseando): “¿Qué dice de ti o del público, que la crisis mental televisada de mi hermana no es lo suficientemente horrible?” ¿Qué quiere decir Merry con eso? ¿Qué está implicando?
CL&H: Por lo general, les pedimos a nuestros entrevistados que nos den una micro-historia; en la última edición, el profesor Langan nos dio una bastante larga y aterradora (la cual fue alabada por nuestros lectores quienes sugirieron que debería ser publicada). Pero no tiene que ser larga, bastarán unas pocas líneas, te daré el comienzo: Paul está en una plaza del mercado mirando el desfile del Día de los Muertos en la Ciudad de México…
PT: ¿Puedo escribir una historia sobre mi venganza hacia John Langan por escribir una historia larga y hacerme ver mal? (Lo siento, no podré escribir una larga porque tengo fechas límite en la escuela y fechas límite para entregarle escritos a mi editor quien quiere cortarme la cabeza )? Langan!!! *sacude el puño* –Enlace a cuento de Langan
‘Paul está en una plaza del mercado mirando el desfile del Día de los Muertos en la Ciudad de México. Encuentra un muñeco con forma de esqueleto tallado en madera y pintado con laca marrón. El tallado de las costillas y las vértebras es intrincado y realizado por una mano experta. La cabeza es redonda, la parte superior y trasera son suaves al tacto. Los orificios de los ojos son cuadrados y su horrible boca pequeña es una hendidura horizontal con dientes cuadrados y aserrados. Lo que hace que el muñeco sea notablemente diferente, extraño e incongruente son sus antebrazos. Los antebrazos están hechos de vendajes envueltos con cinta adhesiva, coloreados con la misma pintura de laca marrón. Las manos no están talladas en la misma madera. Podrían ser de acrílico o de plástico duro; Paul no está seguro del porqué esta diferencia. Pero el tamaño de las manos está fuera de proporción con el muñeco. Las manos son demasiado pequeñas y se asoman como secreciones debajo de las vendas.
Pablo aprieta los antebrazos; su maleabilidad y suavidad lo inquietan. Se limpia las manos en sus pantalones, como si sus dedos se hubieran manchado.
A pesar de su repulsión, Paul compra el muñeco. Rechaza la bolsa de papel que el vendedor ofrece y lleva el muñeco acunado en sus brazos. Tiene cuidado de no tocar las pequeñas manos.
Deja atrás el desfile y regresa a la habitación del hotel, esa que tiene la cama extrañamente elevada, dejando un enorme espacio debajo. Paul sostiene la muñeca para que se siente en medio del colchón. Luego se arrodilla en el suelo y revisa debajo de la cama en busca de fantasmas y monstruos en los que no cree.
Paul saca una foto de John Langan. En la foto, John sonríe mientras está sentado en una mesa, rodeado de pilas de sus propios libros. Paul imagina que esta es la última foto de John que queda en el mundo. Coloca la foto dentro de la caja torácica del muñeco. Con sus propias manos sudando y temblando, Paul sujeta las manos de la muñeca, que no se sienten duras, no se sienten como si estuvieran hechas de plástico, acrílico o madera. Las manos son tan suaves como un tomate podrido.
Paul cierra los ojos y sueña sólo con vengarse.’
Gracias nuevamente al gran Paul Tremblay por darnos su tiempo y no olviden ir a su sitio web oficial para comprar sus libros y antologías, asegúrese de visitar el siguiente enlace: https://thelittlesleep.wordpress.com/
Santiago Rodríguez “El Dumpstero”
(Reproducida con autorización escrita del autor
y el Círculo Lovecraftiano & Horror)
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