Versus – Aquaman (1978)

Por encargo me pasaron los primeros cómics de Aquaman de la época de los setentas, antes de Watchmen y de los universos infinitos de todo DC, y pues ya sabemos que es un atlante. Partiendo de los comics no había forma de saber mucho más de él como personaje pues sólo se limitaba a salir como el hombre bonachón de la Liga de la Justicia que llegamos a ver en repeticiones del Canal Warner, su origen se encuentra en la era plateada de los comics en Estados Unidos, por DC Comics, y no hay que olvidar que él es un personaje que fue creado bajo los estándares del pescado desabrido (rubio, blanco, alto, bronceado y guapo, que es parodiado en Bob Esponja como Sireno Man, y no, tampoco estamos hablando de ti, Octavio Rex).

Sin embargo, en lo personal, debo decir que es un personaje entrañable en mi infancia, debido a que tiene el misterio que conlleva el vivir en los mares, y creo que muchas niñas deseaban secretamente a su atlante fornido (del cual sacaron su imagen para que después Jason Momoa lo interpretara cuando a algunas nos tocó verlo con barba, decadente y pirata, porque en el mar no todo es tan prístino). Destaca que en los comics que leí de la era plateada, además del poseer la telepatía con los seres marinos, también se mantiene la relación con Mera, otra atlante con la que lleva relación de esposos y quienes ya tienen un hijo que no sabe aún como controlar sus poderes; retomando un punto, cabe aclarar que su telepatía no funciona con todos los seres marinos, pues también ha tenido que enfrentarse con especies que no conoce el ser humano, pero son dioses para otros habitantes terroríficos de geografías más profundas en los mares, como es el caso de Starro o el Tiburón Tigre humanizado (¿tienen algo que decirnos sobre sus influencias literarias, Paul Levitz, David Micheleine y Paul Kupperberg?).

Por supuesto que son muchas aventuras por las que pasa (considerando los años de esta era en donde muere el heredero), y hay muchos villanos que han pasado al filme y que son icónicos, como Black Manta, Fisherman y Ocean Master, y otros que aunque pasaron sin pena ni gloria tenían potencial para más historias, como es el caso de Marauder Marine, del cual nunca dijeron su nombre real, pero en la única historia en la que aparece se deja entrever que es un biólogo marino que utiliza una máscara que emite ondas de radio para poder dominar a las especies marinas y así asaltar un gran buque, y por supuesto que eso no evita que Aquaman salve el día usando su telepatía marina. Otros como el Tiburón Tigre mutado por los desechos radiactivos que viene de otra línea donde fue derrotado por Jhon y Linterna Verde, y que en esa misma línea revelase que a Karshon en realidad fuera el que desterraría a Aquaman del trono por primera vez  haciéndose pasar por Karshon, y confesando que él lo había matado para dominar Atlantis; también está el Mago del Clima, en ambos aunque fue una participación, es inevitable el verlos como personajes risibles (no supero la línea de “¡Come hielo, Aquaman!” mientras hace un torbellino en el triángulo de las Bermudas). Aun así es inevitable sentir algo de empatía por lo que tiene que pasar Aquaman, desde el hecho de ser mitad atlante y mitad humano, el cómo lleva su relación con Mera, Aqualad, Vulko, y Topo (el pulpo que comienza siendo mascota de su hijo y el que termina siendo un personaje entrañable y fiel), y el tener que pasar por el rechazo de Mera debido a que no está ahí cuando su hijo muere porque prefiere hacerle más al superhéroe (me llama la atención que esto no cause tanto impacto en la historia del cómic como lo hiciera la muerte del primer Robin). También en historia paralela, me gustó como Aqualad buscaba sus orígenes, pues desconocía que él fuese un huérfano de otra tribu de seres habitantes de los mares. Y en guiños cuasifeministas, cuando Mera está buscando la cura para su hijo y se encuentra con el tirano de la dimensión marina a la que ella pertenecía dice una línea que va algo como “en la superficie te dirían que eres un cerdo macho chauvinista, Leron, pero yo te digo un tonto” después de darle un puñetazo. Otro guiño literario que me gustó fue cuando Aquaman se encuentra con Black Manta y este le dice “¿a quién esperabas? ¿A Peter Benchley?” (por si no quedó claro quién es, tenemos una reseña de un libro suyo muy famoso).

Hay que recordar que este argumento que se está diciendo en esta reseña es de más de treinta comics, y aunque tenían la ingenuidad de la década de los setentas del siglo XX, fueron desarrollándose poco a poco, y esto fue antes de que hubiera muchos otros universos alternativos desde DC, pero que dejaron en claro la esencia de Aquaman desde el principio, y es a la que se han apegado en las películas, no fielmente, pero sí desde su esencia Pulp, y es genial volverlos a disfrutar, aunque sea como un mero entretenimiento de su época y en su momento, razón de más ahora que se ha rescatado una versión más oscura y noventera del personaje.

 

Laura Elena Sosa Cáceres

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