Versus – “Hilda” de Luke Pearson

¿Cómo acercamos a los niños a la lectura? Si hacemos memoria recordaremos que alguna vez alguien nos contó un cuento antes de ir a dormir. En la milenaria tradición de la narrativa oral, el cuento fantástico o de hadas, suele ser nuestro primer contacto con la literatura. Pudo ser una clásica historia de Andersen que incluyera sirenas danesas o polluelos de cisne criados en el lugar equivocado. Pudo ser una leyenda local en la que estuvieron involucradas brujas con forma de bolas de fuego, o que descienden hacia los niños dormidos, en forma de hilos de baba; o la llorona (bueno, ese fue mi caso en voz de mi tía abuela Teresa), incluso tal vez alguna historia familiar de varias generaciones atrás.
Lo cierto es que todos hemos hecho comunión con la mitología, los cuentos para niños y aquella infancia en la que, gracias al pensamiento mágico, la fantasía convive con la realidad, y aunque al crecer pareciera que se olvida, existen autores que se nutren de todo esto para contar sus historias.

Luke Pearson (Stockton-on-Tees, Reino Unido, 1987) es un ilustrador quien en 2010 publicó las novelas gráficas/cuentos para niños “Hildafolk” e “Hilda y el gigante de la media noche” dentro de la editorial Nobrow Press. Posteriormente el tercer tomo aparecería bajo el título de “Hilda y la cabalgata del pájaro” en 2012; y al año siguiente se relanzaría el primer tomo ahora bajo el título de “Hilda y el troll”; En 2014, ahora bajo el sello editorial Flying Eye Books, publicó “Hilda y el perro negro” y en 2016 “Hilda y el bosque de piedra”. La calidad de su trabajo lo llevó a formar parte del equipo de storyboard en “Hora de Aventura” y a ganar el premio Gran Guinigi, uno de los mas prestigiados dentro de la industria de la historieta italiana (fumetto).

¿Y de qué va este cómic?

Preciosamente maquetado para que nos recuerde los libros de cuentos de principios del siglo XX, incluyendo una limitada pero efectiva tetracromía en la paleta de color, la edición de “Hilda y el troll” nos presenta a la pequeña Hilda, una niña que vive con su madre en medio de una pradera escandinava. Para ella es toda una aventura dormir en el extenso patio de su casita, bajo la lluvia pero dentro de una tienda de campaña, porque “para apreciar la sensación de estar cómoda y calientita, no hay nada como que te proteja apenas una delgada lona” y con la llegada del nuevo día, surgirá una nueva correría, ahora en la que dedicará la jornada a dibujar piedras, una de las cuales le llamará mucho la atención, porque parece un troll que vio en las páginas de un libro… ¿o será que es más que una piedra? El valle está lleno de seres extraños, como el hombrecito de madera que entra a su casa sin ser invitado, y saturada de mitología nórdica, todo puede pasar en esta historia.

En el segundo tomo, las lobondrinas están migrando… pero bajo este espectáculo natural, se desarrolla un problema: Hilda y su madre han estado recibiendo diminutas cartas amenazadoras en las que les solicitan que se marchen. Una noche, su casa es atacada por seres invisibles, lo que hace pensar a su madre en la necesidad de mudarse. Pero Hilda no ha conocido otro hogar, ahí nació y no quiere irse, por lo que decide responder por escrito a las amenazas. Esto la lleva a conocer al pequeño Alfur, quien la guiará por un laberinto de burocracia y jerarquías de estado, a fin de tratar de llegar a un acuerdo de paz con sus vecinos. ¿Y el gigante de la media noche que da título a este tomo? Él es parte del misterio, amenazador y tan alto que oculta las estrellas del cielo, tal y como el pequeño Alfur ve a Hilda.

En “Hilda y la cabalgata del pájaro”, las circunstancias obligaron a Hilda y a su madre a mudarse a Trollberg. A diferencia de la tranquila vida en el campo, a la madre de Hilda le preocupa que ella salga a explorar la ciudad, y la niña esta cansada de salir sólo para ir a la escuela. Como suele pasar, son los compañeros de salón quienes llegan a sacarla del encierro, la llevan a sus escondites, le enseñan el juego de patear la lata y a tirarle piedras a los pájaros, cosa que horroriza a la protagonista. Una de estas aves, que resulta herida, es más que un simple cuervo, quien por la pedrada ha perdido la facultad de volar, más no la de conversar.

Si esto ha llamado tu atención, te invito a buscarla. La edición es español es de Bárbara Fiore Editora; y por si aun no lo han visto, Samuel Carvajal hoy nos trae también la reseña de la serie animada, recientemente estrenada en Netflix.

Disfrútenla con sus hijos o nietos, no importa la edad que tenga… creo que nos esperan muchas aventuras.

 

Abraham Martínez Azuara “Cuervoscuro”

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