Luna

Oscuridad. Todo comenzó en la oscuridad. Voces por todas partes, susurrando. Después luces. Luces que tenuemente alumbraban y creaban siluetas apenas distinguibles entre sí. Ahí estaba él, entre todos los demás, tratando de mezclarse, tratando de ser como ellos.

Él tenía algo, posiblemente sus creadores no se habían percatado de ello, o tal vez sí, siendo científicos después de todo, posiblemente se lo habían implantado durante su creación para probar nuevas cosas en él, pero ¿por qué? Esa capacidad de ver y pensar más allá de los cubículos donde estaban era algo único ciertamente, y no sólo eso, mientras que los otros se mezclaban con la oscuridad, él destacaba con un brillo singular; ¿por qué? ¿Porque era tan diferente? ¿Cuál es la razón de su existir? ¿Para qué había sido creado y luego sólo almacenado?

A medida que el tiempo pasaba, sus preguntas se hacían más y más constantes, y mientras su curiosidad crecía, sus compañeros desaparecían lentamente, uno a uno, en silencio. Pronto no quedaron más que unos cuantos, y entonces lo supo, él sería el siguiente.

Pero decidió que no quería ese destino, no quería simplemente desaparecer y nunca saber el que pudo haber sido… Así que, desafiando a todas las reglas impuestas, él salió de su recinto y comenzó a caminar en busca de algo, algo que sabía lo llevaría a un futuro mejor y que reconocería al verlo. Caminó por largo tiempo, entre sus pies había texturas que nunca había sentido; metal, polvo, lodo, hojas secas, de algún modo sabía que eso era una señal y siguió avanzando.

De pronto entre toda esa oscuridad él distinguió algo brillante, una luz que se hacía más intensa mientras más se acercaba a ella. Finalmente la alcanzó y al tocarla la luz lo rodeó de calidez y seguridad, como si estuviera señalándole su camino. Al dar unos cuantos pasos más y entrar totalmente en aquella luz él, al aclararse sus ojos, se dio cuenta de que en realidad había salido.

Entonces lo vio: era el mundo exterior. Un mundo que él nunca habría podido soñar, lleno de colores, formas, sonidos, olores. ¿Era esto lo que significa la vida? Se preguntó asombrado, corriendo hacia la libertad dejó el laboratorio atrás hasta perderse de vista, entonces podía sentir toda clase de experiencias y emociones que llenaron su corazón con regocijo. Exploró, observó, tocó y sintió hasta que llegó la noche y se vio de nuevo envuelto por oscuridad.

Asustado, trató de buscar refugio, algún lugar donde nadie pudiera encontrarlo y llevarlo de regreso; fue entonces cuando el acontecimiento más maravilloso sucedió ante sus ojos: una gran esfera, brillante como la plata se elevó en el cielo, con su suave luz iluminaba todo cuando tocaba y así también él se iluminó. Al verla, maravillado se le ocurrió que quizá podría alcanzarla y observar todo desde ahí. sin embargo estaba demasiado alto, ¿cómo podría alguien como él siquiera alcanzar algo como aquello? Se quedó ahí, observando y pensando, hasta quedarse dormido.

El día llegó y él despertó, para entonces la esfera que tanto anheló se había ido, en su lugar un cielo nublado y apenas iluminado por un astro detrás. Confundido, él comenzó a caminar con la esperanza de volver a verla, mirando al cielo.

El día pasó y él se olvidó por un momento de aquel astro para volver a explorar y conocer sus alrededores, alimentarse y descansar. Entonces la noche volvió a caer sobre él y al reconocerlo, lleno de emoción miró al cielo una vez más para encontrarse con su esfera, la cual volvía a elevarse al cielo; sin embargo, esta vez la dirección de su ascenso era diferente y aunque él estaba fascinado, volvió a preguntarse ¿por qué? Fue entonces que tomó la decisión, seguiría a ese astro hasta encontrar el lugar del que venía, entonces podría alcanzarlo.

Así, descansando de día y corriendo tras su astro por la noche, él continuó su viaje a donde tal vez pudiera finalmente encontrar todas las respuestas a las preguntas que aparecían en su cabeza.

Recorrió bosques, praderas, cañones y mesetas hasta que una noche llegó a una cadena de montañas, tan magníficas que parecían salidas de un sueño. Al ver que su astro se ocultaba detrás, él pensó que finalmente había llegado a su destino, sólo habría que alcanzar la cima. Armó un pequeño equipo con comida y se dispuso a escalar.

Veinte días y veinte noches le tomó llegar hasta la cima, después de escalar sin descanso y resguardarse de los elementos en pequeñas cuevas y aberturas, finalmente, había logrado alcanzarla.

Al estar ahí la noche del veinteavo día, cansado pero lleno de emoción, se dirigió a lo más alto y estando finalmente ahí, pudo ver a su esfera junto a él, posada en una pequeña sección. Corrió hacia ella y mientras más se acercaba, le parecía cada vez más pequeña, al estar finalmente frente a ella, extendió sus manos para tocarla y entonces, lentamente, pudo ver cómo sus mismas manos la traspasaban.

Se quedó inmóvil por un momento, tratando de asimilar lo que había ocurrido, retiró sus manos y volvió a meterlas, las miró como si estuviera sosteniendo ese brillo artificial, se volteó luego a ver a sus alrededores, se acercó al borde y vio el paisaje que había recorrido, de pronto todo perdía color y vida.  Escuchó un ruido, como de un mecanismo comenzando a moverse, venía de la gran esfera, él volteo y vio cómo se elevaba de nuevo en el cielo, entonces pudo ver la plataforma donde se encontraba y un nombre sobre esta que identificaba a la esfera y a su propósito: “LUNA”.

Comenzó a cuestionar todo de nuevo, dudó de lo que veía, dudó siquiera si era real, ya lo había escuchado antes de sus compañeros, los creadores hacían cosas como esta, te ponían en cámaras y conectaban cosas alrededor de tu cuerpo, ¿pero cómo podía ser eso posible? Él había escapado de ese lugar y era imposible que lo alcanzaran…en el momento en que ese pensamiento pasó por su mente, todo se oscureció.

Al abrir los ojos, todo seguía oscuro. Una delgada línea brillante de color azul se comenzó a iluminar frente a sus ojos, se fue volviendo más grande a medida que el recobrara completamente la conciencia, entonces pudo identificar el sitio donde se encontraba.

Sujeto 924, sección 23, sometido a las pruebas 13, 20 y 32. Resultados positivos. Listo para el siguiente ciclo de pruebas… Este sí que es especial.

Él se dio cuenta en el momento, todo lo que había visto, todo lo que había sentido, fue sólo un engaño, una simulación creada por los mismos científicos que se habían encargado de crearlo, de quienes había intentado huir con desesperación y que ahora, lo habían hecho una parte más de sus experimentos.

Al abrirse la pequeña cámara donde se encontraba fue sujetado y sacado de la misma, él aún no entendía completamente lo que pasaba y mientras era llevado a otro sector del área, pudo ver a sus otros compañeros, encerrados en contenedores, sobre grandes planchas, dentro de otras cámaras. Todos iguales, excepto él.

Al final, después de todo, pudo comprender el propósito para el que había sido creado.

“Quizás éste si sea capaz de sobrevivir afuera”.

Refugio Itahi Rosales Soriano

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