S.O.S.

La vieja barca pesquera flotaba inerte y silenciosa, sólo se escuchaba el canto de los cetáceos en la oscuridad infinita. A Max hoy le parecían angustiosos, como si la manada gritara de terror alejándose despavorida. La temporada iba tan mal que no pudo contratar ayudantes y tuvo que pescar solo. Comenzó a llover, Max se dio cuenta que las gotas eran aceitosas y con un olor acre, a pesar de no haber nubes el firmamento estaba opaco. Escuchó un borboteo en el mar y aterrorizado vio que una gigantesca mosca blanca forcejeaba con una yubarta, sin mucho esfuerzo la levantó en el aire y se alejó con ella. De pronto decenas de moscas gigantes sacaban ballenas como si fueran una bandada de cormoranes pescando sardinas. Max vio que una volaba hacia él pero logro entrar en la cabina. El engendro levantaba la embarcación con furia mientras Max gritaba aterrorizado. El bullicio era ensordecedor.
Días después Max fue localizado a la deriva, estaba blanco como un hueso y completamente loco. El hecho pasó desapercibido en el puerto, la noticia principal era el extraño encallamiento de ballenas en la playa, los científicos desconcertados se preguntaban qué orillaba a esos animales al suicidio.

 

(Cuanto ganador del 3er lugar del concurso La Cabra Negra y Sus Mil Relatos 2017)

 

 

Santiago Pérez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s