Guardianes de la Galaxia 2.0

De mano del director James Gunn (Slither, Guardianes de la Galaxia) llega la segunda entrega de las aventuras de los héroes espaciales de Marvel, con grandes efectos especiales muy coloridos y una lista de canciones que te hará rebobinar el cassette varias veces.

Vamos otra vez a lo importante: sí, debes quedarte en tu asiento para ver las varias escenas que hay entre y después de los créditos. Todas tienen referencias que ningún fan de Marvel querrá perderse. Incluso los créditos son muy entretenidos.

La película inicia en la Tierra en 1980, mostrándonos como era la relación entre Meredith Quill y un alienígena con look setentero, Ego (Kurt Russell), que resultaría en el nacimiento de Peter Quill, el llamado Star-Lord (Chris Pratt).

La cinta nos muestra que 34 años después, y sólo unos meses posteriores a los eventos de la primera parte los Guardianes de la Galaxia se han convertido en un equipo que enfrenta todo tipo de amenazas, por el precio correcto.

Tras vencer a un horrible ser de otra dimensión que buscaba alimentarse de energía, ayudados por las dotes de baile del Bebé Groot (Vin Diesel), los Guardianes son recompensados por la líder de los Soberanos, Ayesha (Elizabeth Debicki). Esta les entrega a Nebula (Karen Gillan) media-hermana de Gamora (Zoe Saldana), para que la entreguen a los Nova Corps de Xandar por una recompensa.

Los Soberanos son una raza que ha logrado ciudadanos perfectos gracias a la genética. Debido a esto, a Ayesha le llama la atención la extraña biología de Peter Quill. Peter responde que nunca conoció a su padre, lo que le ha causado un conflicto interno durante toda su vida.

Pero los Guardianes apenas tienen tiempo de acomodarse para el viaje hacia Xandar, cuando descubren que una flota de ataque de los Soberanos los persiguen. Drax (Dave Bautista)  revela que Rocket Raccoon (Bradley Cooper) les ha robado varias baterías muy valiosas. Y toda ofensa contra los Soberanos se castiga con la muerte.

En la reseña que hice de la primera parte, hablé de como la estética de de estas películas va de acuerdo con otras películas de ciencia-ficción de los años 80s, en que el espacio exterior se nos presenta como un lugar lleno de seres fantásticos, planetas coloridos y con un buen toque de humor.

La segunda entrega de esta saga continúa con la tradición. No solo hay referencias a la cultura pop que sacarán una sonrisa a más de uno, sino que ponen más énfasis en la parte de Ficción que en la de Ciencia, resultando en una historia que busca más maravillar que el explicar.

Así es como nos es fácil aceptar que el centro de control de la flota de los Soberanos es casi igual a uno de los ya casi extintos locales de maquinitas, y el que los Guardianes intenten perderlos en un campo de asteroides cuánticos, en que cada asteroide entra y sale de la existencia al azar.

Pero a pesar de esto, los Guardianes están a punto de ser aniquilados por la flota. Por suerte para ellos la flota es destruida al instante por un hombre extraño, al que sólo ven por un momento antes de que su nave se estrelle en un planeta sin civilización.

Si bien los Guardianes han aprendido a trabajar como equipo cuando se necesita, podemos ver que todavía hay varios conflictos personales entre ellos, ya sea por la rebeldía de Rocket o la actitud distante de Gamora hacia Peter.

Su discusión es interrumpida por la llegada de su salvador: Ego, acompañado por Mantis (Pom Klementieff). Ego revela a Peter que es su padre, y lo ha estado buscando por años. A Peter no le resulta fácil aceptarlo, pero animado por Gamora decide acompañar a su padre a un planeta distante, dónde le revelará todo lo que siempre quiso saber de su pasado y de un futuro que podría ser suyo.

Mientras tanto los Soberanos deciden contratar a los Devastadores de Yondu (Michael Rooker) para capturar a los Guardianes. Pero un encuentro con su antiguo compañero Stakar (Sylvester Stallone) nos muestra que Yondu no siempre fue sólo un mercenario y pirata, y que tal vez tuvo otras razones para no llevar a Peter con su padre como era su misión original.

Y el resto de la película tendrán que verlo, con varios giros de la trama, momentos muy dramáticos, e interacciones entre los personajes muy entretenidas.

El tema de esta película se puede definir en una palabra: familia. Ya sea entre hermanos y hermanas o padres e hijos, la fuerza de estos vínculos se evidencia en cómo lo que cuenta de verdad no es sólo la sangre, sino en saber que ellos estarán contigo, sin importar lo que pase.

Es por esto que creo que el director James Gunn decidió situar esta aventura de los Guardianes casi después de la primera película, para poder utilizar al Bebé Groot como una manera más de presentar este tema. Durante la historia, Groot estará al cuidado de diversas personas que lo trataran de formas muy diferentes.

La única queja que tengo es que a diferencia de la primera parte, en esta película hay menos locaciones fantásticas en que se desarrolle la acción. Pero entiendo que dado cómo se desarrolla la historia no queda mucho espacio para ver otros lugares y planetas exóticos.

Deja que esta película te lleve a una galaxia llena de color y música, un verdadero disfrute para los sentidos con una historia que te llegará al corazón.

JOSE LUIS TOSCANO

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s