Versus – “Memorias de un hombre invisible” de John Carpenter

¡Ah, los noventas! Esos años maravillosos en que vimos caer a la Unión Soviética, monstruoso rival demoníaco del líder del mundo libre, los Estados Unidos de Norteamérica, y promesa de una edad dorada que sería tan genial como los ochentas, pero sin guerra fría. En el año de 1992, la década aún no tomaba forma completamente: teníamos esperanzas cifradas sobre la llegada del nuevo milenio, pero el rap había sustituído a las keytars y el rock en español se apagaba lentamente. Superman estaba a punto de morir, pero aún no lo sabía, y tampoco sospechaba el boom del cómic que iniciaría. Era como si los ochentas continuaran vivos, y Hollywood estaba consciente de eso.

Las cintas VHS habían triunfado en la Guerra de los Formatos y tuvimos que desechar los cadáveres de nuestras videocassteras Betamax para sustituirlos por aquellas tragacintas mas anchas. Los videoclubes eran el sitio a donde ibas los viernes en la tarde a surtirte de las novedades de alto presupuesto, y los churros que el videohome patrocinaba. Llamabas a tus cuates por teléfono (a veces la línea estaba ocupada, ni modo) y con novedosas palomitas de microondas y cintas impregnadas de aromatizante de videocentro, la función estaba por comenzar.

En aquel año se estrenó este híbrido entre ciencia ficción, comedia, acción y romance que tenía los mejores ingredientes de los ochentas: antes que nada: el visionario director John Carpenter cuya carrera estaba consagrada por “La cosa del otro mundo” y “Ellos viven” en la década de los ochentas. El elenco lo encabezaba aquel tipo tan gracioso salido de “Saturday Night Live” y el “American Lampoon Vacation”, nada menos que Chevy Chase, acompañado por la hermosa Daryl Hannah, quien ya nos había robado el corazón convertida en sirena en “Splash” y encerrada en un psiquiátrico junto a Dudley Moore en “Gente Loca”; además el antagonista era nada menos que el diablo en persona, Sam Neil, un tipo que JAMÁS iba a poder zafarse del papel de Demian Thorn en “La Profecía” y quien encarnaba al villano por excelencia.

¿Y de qué va la película? Nick Halloway es este yuppie soltero, sin compromisos, parrandero y de sangre liviana, a quien le gusta ligar y tener citas con mujeres bellas como Alice Monroe quien es enviado a cubrir una conferencia de prensa en una empresa dedicada al desarrollo de tecnologías ópticas, Magnascopics. Pero la presentación está muy aburrida y el necesita ir al baño para echarse una siestecita. Sin embargo un accidente ocurre en el edificio, una extraña forma de energía se expande, haciendo que partes de la estructura se vuelvan invisibles… incluyendo a un confundido Nick que se vio afectado también. Entra en escena un “black Op” de la CIA, David Jenkins, quien debe limpiar el desastre, incluyendo la captura de Nick, quien busca la ayuda de uno de los científicos del proyecto, mientras escapa de Jenkins.

Perseguido por la CIA y resignado a que fue producto de un accidente y al parecer no tiene cura, se refugia en la casa de playa de su amigo George, quien sin avisar decide llegar a pasar el fin de semana con un amigo, su esposa y Alice.

¿Y qué sería de una cinta de CF sin FX? Al tener su primera comida como hombre invisible, Nick ve sus propios jugos gástricos y la comida siendo digerida en su estómago, lo cual lo hace vomitar… y wow, esos efectos por computadora se ven geniales, lástima que sólo sirvan para hacer texturas sencillas y planas como jugos gástricos, aliens de agua y el Terminator de metal líquido. Las escenas donde Nick es maquillado por Alice para “tener cara” y donde se descubre la cabeza con vendas, son suficientemente convincentes, así como cuando el agua de lluvia escurre por su cuerpo y lo hace parcialmente transparente.

En un mundo sin internet y sin celulares, Nick tiene que hurgar en ficheros de papel y meterse a hurtadillas en oficinas antes de que la cinta nos lleve a una persecución en tren, y un escape genial que quedará en la memoria del espectador en los años por venir, tanto como la pesadillezca escena de cama entre Nick y Alice.

Han pasado 25 años desde su estreno, toda una generación.

Y la pregunta que estará pasando por la mente del lector joven pudiera ser ¿y ha aguantado la prueba del tiempo? Honestamente, no me parece una cinta tan de culto como las de 1933 o 1958, pero refleja fielmente su momento. No es tampoco el mejor trabajo de John Carpenter, y como quedaría demostrado al año siguiente, los FX por computadora desatarían una revolución inesperada con “Jurassic Park”, donde además, San Neil demostraría que puede ser un héroe; sin embargo y como con otras cintas de los ochentas y noventas, dio pie a una serie de televisión que explotaba el concepto (si bien no es un spin off) demostrando que en cada época, este querido monstruo de la ciencia ficción tiene un lugar especial en nuestra filmografía de celuloide, 8mm, Beta, VHS, DVD, Blue Ray, Streaming y los formatos que estén por venir; tan es así, que el próximo año se estrenará una nueva versión del original de H.G. Wells, con Johnny Depp en el estelar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s