La historia la narra el vencedor

¿Qué decirle a la posteridad? Especialmente cuando lo he dicho todo y estoy en este predicamento, como científico he cumplido, como ser humano he destruido todo en lo que la mayor parte de la población fundamenta su fe… al final he perdido y estoy a punto de ser erradicado y, tal vez un poco anticuado (o estúpido), mi mejor idea es dejar este mensaje en internet esperando que alguien me crea y haga lo mejor para todos… si es que esa persona existe.

¿Dónde iniciar? Y pensar que me ofrecí de voluntario, en fin, antes de divagar, los hechos. Un grupo de científicos e ingenieros a nivel internacional, apoyados por una serie de consorcios, decidimos realizar el tan anhelado proyecto de viajar hacia el pasado mediante la apertura de una “puerta” transdimensional en la misma línea tiempo-espacio que todos conocemos.

Una vez que estuvo probado y listo el equipo, se recibieron no menos de seiscientas mil solicitudes para llevar a cabo el primer “viaje”. Sin embargo, y a pesar que la ciencia siempre fue mi mayor interés en este proyecto, básicamente amenacé con renunciar si no se me permitía tan grato honor, a lo cual aceptaron después de efectuarme las pruebas médicas.

El destino a visitar fue la última barrera, se propusieron todas clase de momentos históricos, cabiendo señalar que la iglesia, a nivel mundial, fue uno de los mayores opositores a este proyecto y ante las presiones que existieron, se decidió de manera conjunta que la mejor forma de conciliar la ciencia y la religión sería (¡¡sorpresa!!) una visita al día de la muerte de Jesús. No me emocionaba la idea, pero si entendía el valor que podía tener traer una evidencia de tan conocido y polémico evento, y aunque no lo quisiera, este fue el punto pactado.

El dispositivo fue transportado con suma discreción a Jerusalén y como era de esperarse ante la importancia del evento, se decidió que apenas el personal requerido supiera la naturaleza del viaje y la visita.

La ciencia ficción ha dicho tantas cosas del viaje en el tiempo, la verdad es que apenas me di cuenta, sólo tuve una breve sensación de opresión en todo el cuerpo, como si pudiera caber por la cerradura de una puerta, o algo así, y justo cuando pensé que iba a implotar abrí los ojos y ahí estaba, en lo profundo de una cueva del paradisíaco y semi desértico Jerusalén. Quiero hacer una pausa en este punto, el llegar a la cueva fue un punto totalmente predeterminado ya que la puerta permanece abierta el tiempo requerido, por lo que es obvio que no puede ser “activada” en cualquier lugar, ya que podría ingresar alguien, lo que alteraría (aún más) la línea tiempo-espacio, y la historia como la conocemos. Salía de ella, para dirigirme hacia lo que se suponía eran los momentos previos a la crucifixión, no fue fácil llegar hasta el punto, porque, de entrada era una ciudad bastante amplia, además, como asumí, el propio evento tendría prácticamente convulsionada la urbe.

Conforme al plano geográfico que llevaba tracé la ruta a seguir para alcanzar el punto específico, aunque al analizar la vista, una de las primeras impresiones que tuve fue que no había soldados romanos transitando o custodiando las calles o los lugares públicos. Adicionalmente pude contemplar el humo que se desprendía desde la orilla suroeste de la ciudad, tampoco previsto.

Una vez que estuve en la “zona cero” pude atestiguar que no había nada en ese lugar, ni personas, ni cruces, ni romanos…ni Jesús. Debo admitir que más que preocupación, sentí decepción, ya que pensé que no se había calculado correctamente la “trayectoria”, por lo que decidí tomar prestada una túnica que vi en la ventana de una casa mientras regresaba a la cueva para analizarla una vez que estuviera en casa.

Una vez hechos los estudios correspondientes, se determinó que efectivamente la vestimenta correspondía a la fecha exacta en que me había ubicado con la máquina, esto es, sí estuve presente en el día de la muerte de Jesús. Mis compañeros y colegas decidieron no comentar nada al respecto y oficialmente se manejó como un “malestar físico” que me impidió estar demasiado tiempo en el pasado, por lo que me prepararon un traje presurizado para la siguiente expedición a la misma época, debiendo resaltar que el traje no ayudaba en lo más mínimo, ya que la sensación que tuve en la primera excursión volvió aparecer en esta ocasión, aunque ya lo sabía, el proceso te afecta a nivel molecular, es imposible protegerte contra esto.

Volví a salir de la cueva, seguí la misma ruta, llegué al mismo lugar, sólo para obtener el mismo resultado, no había nada.

Después de analizar mis opciones, decidí regresar a la ciudad e inspeccionar si no había referencias adicionales, una vez ahí confirmé que no había soldados romanos circulando por la ciudad y que la humareda había crecido, incluso ya se alcanzaba a ver un poco del fuego que emanaba en la zona suroeste, por lo que me dirigí a ese punto para descubrir de qué se trataba.

El haber llegado ahí y lo que presencié es precisamente lo que está a punto de costarme la vida, y no quisiera revelarlo sin antes exponer las pruebas que hice para comprobar que todo fue cierto.

El primer paso que seguí fue confirmar el nombre de los participantes en tan retorcido evento, y aunque mi dialecto era torpe me pude dar a entender y tristemente comprender lo que me respondían.

En un intento de confirmar si lo que estaba ocurriendo no se trataba de otra línea tiempo-espacio tomé un cuchillo tirado que había en aquel sitio y lo enterré en la cueva, en un punto cercano a la puerta, por lo que al regresar por segunda ocasión fui al punto donde lo había dejado y ¡ahí estaba el cuchillo!

Quise pensar que estaba desorientado por el viaje, mis colegas me vieron con cierta extrañeza y supieron que algo estaba mal por mi gesto, me pidieron explicación, yo les pedí dos viajes más para poder explicarles, a lo que accedieron de mala gana, pero una vez que expuse los riesgos de enviar a alguien más, quedaron convencidos de momento.

Regresé dos veces más, con los mismos resultados, trayendo todas las pruebas que se me ocurrieron, hasta que finalmente, en el último viaje llevé una cámara de video conmigo, sabiendo que podía contaminar el pasado…. pero era definitivamente necesario.

Una vez que les mostré el video a los compañeros, desmontaron el proyecto, intentaron eliminar todo vestigio de lo ocurrido, pero ante la magnitud de lo que había significado, se tuvo que dar explicaciones a los representantes de los consorcios y a la iglesia que amenazaba nuevamente con destruirnos a todos si no se le mostraba los resultados obtenidos.

No es de sorprender que una vez que esto pasó, hemos sido eliminados uno a uno todos los integrantes del proyecto, es imposible escapar a la combinación de la ira implacable de la religión y el poder de las empresas multinacionales, especialmente conmigo, ya que fue mi idea la que reveló todo.

¿La iglesia ya sabía esto?, no lo sé, pero está muy dispuesta a ocultarlo para su propio bien y las empresas no se atreven a interponerse en este camino.

Una vez narrados los hechos, no me resta más que mostrarles lo que vi en aquella colina de Jerusalén, aunque no queda nada de lo ocurrió….salvo una copia del video que están a punto de ver, en el que se puede apreciar con toda claridad en un primer plano una pila de cadáveres de soldados romanos, unos parcialmente decapitados, junto a otra montaña de cuerpos consumiéndose por el fuego y al fondo, en la parte alta de la colina, una pequeña parte del ejército de Jesús, así como el propio Jesús bañado en sangre cercenando las orejas de Pilatos, quien está siendo crucificado en la cruz invertida del centro y quienes están en las cruces invertidas de los costados son Caifás y Anás. Finalmente, el audio que se alcanza a escuchar más fuerte es de los gritos de la multitud casi enloquecida por la celebración de este evento.

Miguel Ángel Borjas Polanco

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s