Underground Tijuana

“UNDERGROUND TIJUANA”

“ARTE SÍ, VIOLENCIA NO”

 

PERSONAJES ARTISTAS  

El Poeta: Samuel Nery, Guadalajara, Jalisco. Viste camisa vaquera desfajada, pantalón de vestir y tenis, debe notar rasgos propios de las colonias populares de la capital de Jalisco. Siempre trae algunos libros, copias de sus poemas y un cuaderno de notas en el que escribe utilizando un bolígrafo.

El Músico: Christopher de la O, Ensenada, Baja California. Viste totalmente de negro con camiseta de algún grupo clásico de Heavy Metal, pelo largo, siempre trae una guitarra dentro de su estuche colgada a la espalda. Es alto y blanco.

El Comiquero: Walter Contreras, Lima, Perú. También viste de negro con camiseta que denota una serigrafía vistosa típica de su gusto por el underground, siempre trae gorra, tabla y lápices de dibujo, en este personaje es muy importante que se resalten fuertes rasgos incaicos en el actor y que a la vez utilice un acento propio de dicho país.

Todos los personajes tienen entre 27 y 35 años.

PERSONAJES CENSORES

 

Ochoa: Policía Baja Californiano de vanguardia, corpulento y alto. Drogadicto, fiel amigo de la violencia y de cobrar cuota por todo lo establecido.

Burns: Policía Estadounidense, más corpulento y alto que su compañero con fuerte apariencia anglosajona. Ambicioso y cruel, no siente escrúpulos ni moral por nada.

Pacheco: Policía Chicano, enemigo de su origen, pero con notorios rasgos de indígena oaxaqueño, bajo de estatura; pero muy corpulento. Tremendamente cruel ante toda forma de expresión hispanoamericana.

Estos tres personajes visten con traje y corbata, tienen entre 30 a 45 años.

PERSONAJE SICARIO/ZOMBIE

Isaura: Entre 25 y 30 años. Tijuanense. Apariencia de Punk, pantalones cortos, mohicana, lentes de aumento, tatuajes. Este personaje debe mostrar muchos emblemas del movimiento que representa, rompiendo la tradición del típico sicario naco e ignorante. Esta joven tiene ardua capacidad de liderazgo, inteligencia y habilidades combativas.

ESCENOGRAFÍA

Esta obra es específicamente pensada para presentarse en bares y cafés, o en su defecto en teatro de arena, donde los espectadores estén alrededor de los actores. Se recomienda que Walter esté en algún lugar dibujando y Nery leyendo en otro extremo, en el centro habrá una silla con doble micrófono para el supuesto músico que hará el espectáculo. Al fondo se puede improvise una barra de Bar o de Café y es bastante óptimo que se decore el lugar con póster (Que tendrán la función de transportar al espectador a la ciudad de Tijuana) de posibles referencias a la situación de los emigrantes, festivales de la frontera, lucha por la no violencia y a su vez que muestren la intención por revivir el arte y la cultura underground en la poesía, el cómic y la música. Puede haber ilustraciones de Robert Crumb u otros artistas de cómic underground como Spain Rodríguez, cárteles de grupos como Tiger Army, El Ritual, Spray Cats y Calavera. En lo referente a la poesía debe de haber referencias a la neo vanguardia de los infrarrealistas con algunos estratos de sus poemas.

Cuando se le dé acceso al público; Nery y Walter procuraran instalar a los espectadores y comenzarán a entablar comunicación con los mismos sin salirse de su personaje hasta el momento en que Christopher entre a tocar.

Esta obra no tiene actos ni escenas, la acción comenzará a la entrada de Christopher y se interrumpirá por completo durante cerca de 10 minutos cuando salgan los tres personajes entre el público.

La obra evidentemente es en la ciudad de Tijuana, Baja California.

Entra Christopher con su guitarra al hombro y ocupa el lugar del centro destinado para el cantante.

Christopher: ¡Bienvenidos a “Underground Tijuana”!, ¡“Arte sí, violencia no”!, el mejor lugar de ambos lados de la frontera. Soy Christopher de la O y comenzaremos esta velada  con algo de Joy Division.

Comienza a cantar alguna canción de dicho grupo hasta que es interrumpido por Nery que a ritmo de la música comienza a leer uno de sus poemas.

Nery:

¿a qué horas nos abandonó el diablo?

cuando el grupo tocó la tercera canción

entre las percusiones salía

humo denso frío angustiante

los asistentes hablaban

de las intranscendencias y de las

correspondencias, tocábamos

la quinta canción y se escuchó un

grito de ahogo creímos

que provenía desde lejos

no había tiempo para pensar

la gente que se dio cita

sólo danzaba y amagaba con seguir

la luna, y todos allí se tocaban sus partes

y danzaban la canción del apareamiento, de la

conserva y la reproducción

de las especies. En la octava canción nadie

notó el jadeo de la rubia y la sensualidad

de la morena a punto de derretirse

era como si todos estuviéramos hipnotizados

sin darnos cuenta a qué horas

se fue de nuestras imágenes la realidad

aparente entre espumas

          (Poema de José Antonio Nery Tello, en quien está inspirado este personaje presentado con permiso del autor)

 

Christopher: (Dejando de tocar en cuanto termina el poema) ¡Nery! ¡Nery! ¡No la chingues! Estas interrumpiendo mi rola y nadie puede interrumpirme cuando estoy cantando.

Nery: Este es un lugar de espectáculos underground y quizás sea el último que sobrevive, respetando los lineamientos de Neo Vanguardia, debe de combinarse poesía y música. Así que no dejes de tocar y déjame seguir leyendo mis poemas.

Christopher: Pero te recuerdo que la gente viene aquí primordialmente al ver al músico, no al poeta. Así que déjame tocar mis rolas y luego duermes al público todo lo que quieras.

Nery: ¡Dormirlas cabrón! ¡Qué no se supone que para hipócritas Jalisco! ¡No qué los del norte son la mera neta!

Christopher: ¡Perdón! Te pido una disculpa, ya sabes que los Jalisquillos no aceptan tan fácil el momento en que ofenden o se equivocan. Además no olvides que yo aprendí a ser músico ahí en tu tierra, más de siete años de vivir en Guadalajara no pasaron en vano; pero ahora estamos en “Tijuas”. Yo opino que el primero debe de ser el músico, en vez de hacer una revoltura con el espectáculo.

Nery: ¡Tienes razón en algo! El que más jala siempre es el músico, pero se supone que la intención del haber puesto este changarro fue que las tres formas de expresión artística que nos representan se difundirían por igual.

Christopher: Por igual, mas no al mismo tiempo. Es más, ni tú ni yo, que empiece Walter.

Nery: ¡Pos bueno! El que da y comparte se queda con la mejor parte. Además este cuate ni es de México, no tiene el porqué estar al tanto de ciertos aspectos de idiosincrasia. ¡Empieza Walter!

Walter: (Qué se ha mantenido en su personaje, dibujando o interactuando con los espectadores cercanos a él sobre la disputa de sus compañeros) Es que esto no se podía iniciar sin algo de historieta. De que se ha mal obrado en toda Hispanoamérica, se ha mal obrado. Pero está forma de narrar por medio de imágenes, nunca ha de morir. (Comienza a repartir diversas tiras a los espectadores todas de una notable temática underground, para después acomodarse en el centro del escenario) Esto que tienen en sus manos, es sólo algo de mi trabajo, ahora se los comparto. No sabía que yo iba a empezar, dejé mis materiales en la cocina. ¡Cristo canta otra! Sólo en que ya regreso. (Sale de escena)

Christopher: ¡Ya lo vez! Walter me ha dejado el escenario; pero creo que ahora tocaré una más pesada.

Nery: ¡Una de Javier Bátiz! Ya estoy más inspirado..

Christopher: ¡A la mera! Aunque a Walter le gustan más las de “Love and Peace”. O en su defecto y como estamos en Tijuana; una del grupo “Ritual”, pero aún me falta ensayar el tono. Mientras hasta te doy chance de que te avientes otro poema.

Nery: ¡Para pronto es tarde y hay les va!

lo que hizo el diablo no puede deshacerse

¡mejor! lo digo porque es mejor que ninguna

cabalística suene y resuene que no se

diga que fue producto de la coincidencia más

exacta, tampoco un milagro o visión

profunda y mística:

lo digo y lo repito no ha sido

la culpa de ninguno

léase, entiéndase que de ninguno y

esto quiere decir que ni el diablo predijo

lo que tenía que suceder, tampoco lo

planeó, ni ideó nada de lo que hizo

(solo se limitó y eso ya es suficiente)

(Nery Tello, Ibídem)

(En todo momento de la recitación, el poeta estará en movimiento y no dejará de interactuar con el público)

¡Muchas Gracias!

Walter: (Entrando) ¡Gracias cholitos! (Instala en el centro del escenario un cómic gigante dibujado sobre un papelote y sostenido sobre un pizarrón especial para sostener varios papeles a la vez) ¡Buenas noches Tijuana! Mi nombre es Walter Contreras, soy de Lima, Perú y lo que tienen en sus manos no es otra cosa que historieta underground, propia de Hispanoamérica.

Christopher: Ahora que dices eso, el cómic underground que he visto en Estados Unidos, no se parece nada al de Súper Héroes. De hecho hay muchos chicanos que se lo avientan, tiene muchas reminiscencias con la música, pero… ¿podrá ser totalmente de América Latina?

 Walter: ¡Esa debe ser una de sus principales características! El cómic no se manifestó  en Perú, ni en México como una auténtica vanguardia. Mientras que en España se volvió parte de su forma de vivir, ahora el humor guarro llegó para quedarse, ha nosotros nos faltó ponerle muchos términos como del “cochinear”.  Sin embargo, la minorías que tienen su origen en la misma raza de ustedes y que nacen, se educan y tienen que subsistir en la barriadas del país que tienen aquí a un lado también tienen su propio cómic underground. Ahora y para comenzar con lo que yo les voy a mostrar, vamos a leer la tira que les he dado, sigamos la gráfica de la narración. (Aquí el actor llevará a cabo el seguimiento de la lectura del cómic, viñeta por viñeta analizándola y dando sus comentarios sobre la misma, de tal manera que también formará parte del espectáculo siendo lo más ameno posible, al final realizará un dibujo en fracción de minutos y lo rifará entre el público en base a su perspicacia como actor).

Nery: ¡Muchas gracias Walter! Y sobre todo gracias a ustedes por ayudar a mantener vivo lo que ha quedado de las tertulias underground, movimientos que sufrieron una notable persecución tanto en  México como en  Estados Unidos. Estos grupos de artistas tomaron como estandarte a la poesía, que dentro de nuestro territorio fueron conocidos como “Infrarrealistas”, mientras que nuestros vecinos los conocieron como “Generación Beat”. Sin embargo, es notable que dentro de nuestro territorio se llegó a derramar la sangre de estos poetas, los llamados desaparecidos de 1971. Hoy todo ha cambiado y es posible expresar libremente el underground, no sólo en la poética sino también en…

Una voz desde afuera: (Interrumpiendo en notable español mocho) ¡Silencio!

   Aparecen tres hombres trajeados y corpulentos, uno de ellos con notable apariencia de estadounidense anglosajón azota a Nery sobre la barra o alguna de las paredes y lo esposa.

Burns: ¡Never more fucker mexican!

Ochoa: A nombre de la policía judicial de Tijuana en apoyo con la Ciudad de San Diego, California, este local queda clausurado por agredir a la moral en ambos lados de nuestros países.

Pacheco: (Con sonante español pocho) ¡Ya se habían chingado creo yo a todos ustedes! ¡Beatniks in Spanish! ¡Ya no pueden seguir con estas chingaderas!

Christopher: ¡Homie! Este local funciona bajo el reglamento de Licencias del Ayuntamiento de Tijuana, no hemos hecho nada malo.

Burns: (Notable acento de gringo que no habla bien el español) ¡Silencio! ¡Este negocio se va a chingar! ¡Es ilegal! Ese de allá es un mojado (Apuntando a Walter) ¡Chíngatelo!

     Ochoa azota a Walter contra la pared haciendo que tire sus lápices, tabla y dibujos.

Christopher: ¡No está de ilegal! Es un egresado de la Universidad Nacional de San Marcos y nos visita a manera de experiencia para su formación. ¡Déjelo! Además están asustando a la gente. (Al Público)  No se asusten, sólo quieren hacer una revisión de rutina (Aún no ha terminado de hablar, cuando Pacheco ya se le ha lanzado por la espalda y también lo esposa).

Ochoa: (Llevándose esposado a Walter) Lo sentimos; pero tenemos que llevarnos a sus anfitriones, en un rato regresamos para clausurar el local.

Nery: (Esposado por Burns) ¡No se retiren! En un momento arreglamos esto, el espectáculo debe continuar. (Salen los tres artistas esposados por los respectivos policías).

Las acciones se detienen por unos minutos dejando solos a los espectadores, se escucha música de Joy Division. En cuanto se note que el público comienza a desesperarse aparecen corriendo los tres artistas, están muy agitados, se sientan donde pueden, incluso entre el público con la intención de hacerles participes de lo ocurrido.

Nery: ¡Ya sentía que no la contábamos!

Walter: ¡Sí! Eso de querer repatriarme, si no es por mis papeles y porque comprobé que soy de la Universidad de San Marcos… ¡Otra guerra sucia!

Nery: ¡Ay buey! Pues por ahí va la cosa Walt, lo que quieren es chingarnos como lo hicieron con los del 71.

Christopher: (Tomando su estuche) ¡Qué bueno que dejé aquí mi guitarra! Será Made in Paracho; pero como me ha servido.

Walter: ¿Qué va a pasar cuando pidan más dinero, pues?

Nery: Por lo visto esto viene también desde el otro lado Walter, no tengo contacto con poetas de por allá, pero siempre que aparecen estas censuras es porque hay algo que no quieren que se dé a conocer.

Christopher: Bueno, más vale decir aquí huyó que aquí murió. Despidamos al público, hagamos las maletas y patitas para qué las queremos.

Walter: Pero; yo estoy de paso ¡No sé a dónde ir!

Nery: Por eso no te preocupes, este greñudo, tú y yo, nos vamos a Guadalajara. (Se apagan las luces y al encenderlas, los tres se despiden personalmente y de mano con el público, traen equipaje que los caracteriza, como la guitarra de Christopher, los papeles y las reglas de Walter entro otros).

Christopher: ¡Ojala que se hayan divertido!  Lamento no haber podido cerrar el show con una buena rola del grupo “Ritual”.

Nery: Sólo les decimos que abriremos un nuevo lugar como este llegando a Guanatos y será aún más underground, por más que nos persigan, no podrán callarnos. (Despidiéndose de forma más formal) En cuanto estemos libres de éstos, no sólo tocaremos música, recitaremos poemas y expondremos cómic, también incluiremos otras formas de expresión, de momento se me ocurre el teatro, pero nunca nos daremos por vencidos, el poeta nunca debe de callar y me atrevo a decir que ninguna de las dos cosas que hacen este par de cabrones puede tener sentido si tampoco tiene poesía. Jamás nos rendiremos y lamentamos no haberles ofrecido un espectáculo completo. ¡Muchas gracias por su presencia!

Salen los tres personajes y se apagan las luces para engañar al público de que se trata de un final parco y sin sentido, después de unos pocos minutos se escuchan sonidos de golpes y gritos, se vuelven a apagar las luces por un momento y en cuanto se encienden van ingresando cada uno de los artista esposados por alguno de los policías, estos últimos hacen gestos de victoria ante el público hasta llegar al centro del escenario, ahí acuestan a los rehenes boca abajo. Pacheco, se mantiene de pie vigilando, mientras Ochoa y Burns lanzan una especie de interrogatorio al público.

Burns: (Sin dejar su acento estadounidense) ¡No qué no!

Ochoa: ¡Pensaron que se nos iban a escapar! Lo único que estamos haciendo es controlar el orden que ustedes están alterando. De seguro vienen aquí nada más a comprar droga. ¡Usted! (Apuntando directamente a algún espectador) ¿Me podría decir a qué se dedica? ¿Cuál fue su intención al venir aquí? ¿Consume bebidas alcohólicas? ¿Dónde vive? ¿Tiene alguna identificación oficial?

Burns: (A algún otro espectador) ¿Whare you from? ¿You speak english? ¿Conoces Estados Unidos? ¿Tus papeles de migración? Do yoo meet America? Have you been in America? Do you meet the mothers fuckers America? Hey! Bean! Show me your dearm papers!

Ochoa: Lamento decirles que oficialmente este local queda clausurado por faltas a la moral, venta de narcóticos y delitos contra la migración. ¡Quédense en sus lugares para proceder a su sentencia! ¡Pacheco! ¡Cuídalos!

Salen Ochoa y Burns, mientras Pacheco permanece observando a los detenidos, el primero en hablar en Walter.

Walter: Allá en Sudamérica, es muy común estar detenido por la mal obrada autoridad, veo que eso no cambia de este lado.

Pacheco: ¡Cállate Ése! Ahora resulta que no sólo los piches chicanos hacen unos Comic Books medio raros. ¡Fucker South American!

Walter: Para ti soy eso, en España soy un jodido sudaca y lo que veo es que leíste todo lo que dibujé.

Pacheco se sobresalta ante el comentario y saca su pistola jalando a Walter del cabello y poniéndosela en los dientes, está bastante molesto por el comentario.

Pacheco: ¡Cállate el hocico pinche peruano! ¡Es la última vez que te lo digo buey o te lo tendré que callar pa’ siempre! (Lo azota sobre el piso) Sí leí tus chingaderas buey ¡No me gustan! ¡Quién te crees que eres para cambiar nuestro sistema! ¡En este país sólo nos interesa leer “Actions Comics”!

Christopher: ¡Homie! No estamos en tu rancho, aquí todavía es México. Estamos bajo licencia del Estado de Baja California, nada tienes que hacer tú o el gabacho aquí.

Pacheco: ¡Tenemos que civilizar este país! ¡I don’t speak spanish in these moment!

Nery: ¿Escucharon? “El Vendido” no va a seguir hablando en español, me cae que no lo habla bien y no nos entiende lo suficiente como para planear como nos pintamos de aquí.

Pacheco: ¡Hijo de tu pinche madre! ¡Claro que te entiendo buey! Y te voy a romper la puta quijada por retarme. ¡Soy un gringo! ¡No soy mexicano!

Walter: ¡Dices que no! ¡Pero pareces cholo!

Pacheco: ¡Lo fui! Pero ya no más ¡Ahora soy un migra! ¡No un vato loco como ustedes!

Walter: ¡En mi país cholo significa otra cosa! Y sólo te digo que yo sí lo soy, de la barriada limeña.

Pacheco: ¡Fucker South American!

Christopher: ¡Ése! Es muy evidente que esto que nos están haciendo es por algo, tantos pinches antros del vicio que hay en esta ciudad y en especial vienen a chingarnos a nosotros, ni que fuéramos narcos. Es en serio ése ¿Por qué nos quieren chingar?

Pacheco: ¿Por qué te imaginas? ¡Chale, ése, chale!

En el otro extremo del escenario aparecerán Burns y Ochoa, dialogando, tomando cerveza, hablando aparte como si Pacheco y los detenidos no los escucharan.

Ochoa: Es en serio oficial, con todo eso que ha pasado en otros tiempos no podemos permitir que de nuevo se divulguen esas chingaderas. Ni de uno ni de otro lado de  nuestras naciones.

Burns: (Con su pésimo español) ¡Yeah! En Estados Unidos, hubo problemas con estos locos y en estos tiempos no es conveniente que vuelvan, ¡No en Tijuana! ¡Muchos problemas! La gente no debe conocer mierda. Comics books sobre racismo indígena, dictaduras en Sudamérica, sería mejor sobre nuestros Súper Héroes. Poemas, no más, en los 70’s, mucho problema, no querían trabajar, eso es malo para los jóvenes, música, pues…

Ochoa: Es lo que le iba a comentar. Creo que no es menos importante ese fulano,  alguna que otra canción es de su propia autoría, las canta en inglés y español. De hecho habla sobre ritos satánicos y santeros, quizás esté relacionado con el narco. Ya vivió en L.A. y Guadalajara. Es el único que es originario de nuestra entidad, específicamente de Ensenada, eso también me resulta también sospechoso. Lo hemos investigado y viene de buena familia, pero al parecer siempre se reveló a las buenas costumbres que le inculcaron por inclinarse mucho a la música satánica. Pese a todo, estudió en el conservatorio de Guadalajara y se cruzó un tiempo la frontera, ahí parece que tocó en un grupo de rock pesado formado en su mayoría por anglosajones.

Burns: ¡Es peligroso! Por eso nos pidieron que los chingaramos, quiere hacer una base de tráfico de droga. ¿Y los otros?

Ochoa: Uno es de Guadalajara, al parecer tiene algunos libros de poesía publicados, trabajó de maestro de secundaria y daba cursos de literatura. Ya era amigo del músico fue este último quien lo invitó a venir a Tijuana. El tercero al parecer no está de ilegal, de hecho atendía una librería en la capital peruana y ahí hacía servicios de ilustración, lo más interesante es que se iba a las zonas populares de esa ciudad y enseñaba historieta a niños. Lo contactaron por una revista web, toda su vida había soñado con conocer otro país y en base al ofrecimiento eligió México.

 Burns: ¡Cocaína de Sudamérica!

Ochoa: Sí, puede ser. Pero el caso es que no conviene lo que hacían, al menos no a los cárteles que ya son de nuestra red. ¿Qué hacemos con ellos? Ya les cobré una lana, pero al parecer son unos muertos de hambre y no pueden pagar más. Se pensaban largar a Guadalajara. ¿Qué dice, los dejamos ir?

 Burns: ¡Son traficantes de droga!

Ochoa: ¡No encontramos nada en todo su mugroso antro! Y no creo que se les ocurra volver a abrirlo, al menos en nuestra entidad.

Burns: ¡No queremos más beatniks! ¡A chingarlos!

Ochoa: Para eso voy a necesitar mucha más lana que la que habíamos acordado, no quiero problemas, recuerde que de este lado ya es México.

Ambos policías salen de escena y de nuevo la atención irá sobre Pacheco y sus tres detenidos.

Walter: Sabes… Allá en Perú ya todos estamos mezclados, es normal ahora que un blanco le diga a otro, ¡Cholo préstame tu computadora! ¿No sé por qué te pones así pues?

Pacheco: ¡Les hace falta otra invasión! Como cuando los liberamos de Noriega.

Walter: ¡Eso fue en Panama! Yo soy de más al sur.

Nery: Y la neta que siempre lo que hacen es por algo. Ya me estoy suponiendo que los cárteles están metidos en esto. ¿Cuánta lana les ofrecieron Homie?

Pacheco: ¡Cállate cabrón! ¡Ya cállense los tres! ¡Hijos de su tiznada madre! (Sacando la pistola) ¡Vuelven a hablar y les vuelo los sesos!

Ochoa: (Entrando) De todas maneras se los vas a volar Pacheco. Ya nos dijeron del otro lado de la frontera que lo mejor es matar a estos putos. Es la mejor manera de limpiar la zona. Los cárteles dicen que así no habrá oposición, pero en realidad no sé en que les pueden estorbar estos tres muertos de hambre, lo mismo que a las autoridades del otro lado.

Pacheco: ¡No hables todo eso delante de ellos!

Ochoa: ¡Qué chingados importa! Sólo falta que llegué Burns y …

Burns entra casi cayéndose y tambaleándose, con fuertes heridas de bala y bañado en sangre, casi no puede hablar, a tal grado que le pide a  los espectadores que lo ayuden a llegar al centro.

Burns: ¡Fucker Mexicans!

En dado caso que ningún espectador lo haya ayudado, Pacheco y Ochoa lo trasladarán  al centro del escenario en donde lo acostarán boca arriba.

Ochoa: ¿Quién te hizo esto Burns? ¿Quién fue el hijo de la chingada que te baleó? ¿Quién?

Se comienzan a escuchar sonidos de disparos que no se detendrán.

Ochoa: ¿Los otros? ¡Están chingándose allá afuera!

Burns: ¡El Cártel! ¡El Cártel de… ¡Ahhhh! (Burns mueré y permanecerá en dicha pose durante el resto de la obra).

Ochoa: ¡Burs! ¡Burns! ¡Gringo come mierda! ¡Chingada madre! ¡Cómo se les pudo ocurrir matar a un norteamericano blanco en una balacera de rivales!

Pacheco: También allá hay contactos y rivalidades, deben ser los que no aguantan a los que nos contrataron.

Ochoa: ¡Esto no se queda así! (Saca su pistola y sale de escena)

Pacheco: ¡Estás pendejo Ochoa! (Pausa)

Se siguen escuchando balazos fuera de escena y gemidos de personas que son heridas.

Nery: Se ve que tu cuate no va a volver.

Ochoa entra a escena casi de la misma manera en que entró Burns, herido pero aún con pistola en mano.

Ochoa: No se fueron limpios, me troné a dos de esos hijos de su tiznada… (Cae y muere).

Walter: (A Pacheco) Te toca cholo, haber a cuantos matas.

Nery: Sí. Al cabo aquí hay mucho lugar para que les hagas compañía a tus cuates.

Pacheco: ¡Yo soy el que se los va a chingar cabrones!

Christopher: No te conviene buey. Los que están afuera no nos ven mal a nosotros, así que si entran y ven que nos mataste, el siguiente sin reproche serás tú.

Pacheco: ¡Mentira! ¿Por qué no se los van a fregar a ustedes?

Nery: Una de las que se está baleando afuera es cabecilla de un grupo de sicarios a nivel nacional, no han visto mal la cultura y desean que la sigamos difundiendo, por lo mismo nos dio impunidad para poner este changarro.

Pacheco: En caso que fuera cierto, no gano nada, me ven aquí, chingo a mi madre.

Walter: No si te disfrazas y haces pasar por uno de nosotros.

Pacheco: No puedo confiar en ustedes, son unos mugrosos drogadictos.

Christopher: De los que estamos aquí el único que se droga y de eso estoy seguro, eres tú. Y diré que siguiendo mi educación católica, sé perdonar, de la misma manera que  la madre de Miguel Agustín Pro le salvó la vida al mismo federal que le arrebató a su hijo, yo sí te la pienso perdonar a ti buey.

Walter: Suelta la pistola y déjanos disfrazarte.

Nery: Si la quieres librar, yo te diría que lo hicieras, no te queda de otra, a menos que nos mates y hagan lo mismo contigo.

Pacheco, guarda su pistola y los comienza a liberar uno a uno, pero aún la tiene bajo el saco.

Pacheco: La sigo guardando por si las dudas. ¡Crazy Boys!

Walter: Ya sé qué vas a ser. ¡Un artista urbano de California!

Walter y el policía salen de escena, mientras afuera poco a poco van disminuyendo los disparos. Christopher le habla al público.

Christopher: ¡Ya terminó el peligro para ustedes! No se asusten lo importante es que se sientan seguros en esta su casa “Underground Tijuana”.

Una voz femenina desde afuera: ¡Bravo artista! Te salvo el pellejo y le sigues hablando a tu público.

Entra una mujer de mucha presencia y de muy buen ver. Viste de pantalones cortos y es más de apariencia de Punk que de mujer norteña, llega al exceso de la extravagancia de dicha subcultura utilizando una mohicana y tatuajes, es importante que utilice lentes de aumento.

Isaura: Compártelo con  esta servidora. Ya no hay de qué asustarse, los míos acaban de hacer todo el trabajo, ese policía que salió de aquí quedó como coladera lo mismo que el gringo. ¡Sólo me falta a uno! ¡Un supuesto pocho!

Entran Walter y Pacheco, ahora transformado en artista urbano, utilizando también una gorra y camiseta de serigrafía extraña, así como zapatos tenis y un pans poco usual, que le hacer aparentar ser una persona enamorada del arte callejero.

Walter: ¡Hola Isaura! Este es Pacheco, uno de los que adornan el lado Oeste de Los Angeles con algo de arte callejero.

Isaura: Del “West Side”, buenos recuerdos me han quedado de ahí, como mi pasión por el punk rock, o a poco pensabas que yo iba a escuchar corridos. Ahí aprendí a lo que verdaderamente me iba a dedicar sin dejar de ser tijuanense.

Christopher: Por cierto, te agradecemos mucho el paro, pero no queríamos ningún muerto, sabes que no estamos a favor de eso.

Walter: Cuando les enseñaba historieta a los niños, les decía lo mismo, arte y no violencia, en recuerdo de muchas cosas que nos toco vivir: “Sendero Luminoso”. ¡Ya no queremos más muerte!

Isaura: En ocasiones es la única manera de hacerte a notar y sacar adelante a un país. Lo pueden ver en el fracaso de la educación en México, todo el mundo idolatra al narcotráfico y no a lo que ustedes representan, respeto mucho lo que hacen, pues ya saben que yo en realidad lo que quería ser era una cantante de punk; pero no hay de otra en la actualidad.

Nery: Yo estoy muy consciente de lo que dices, pues también me tocó ser maestro de una preparatoria, pude vivir como odian el deseo de trascender, el deseo de ser una minoría, el deseo de ser verdaderamente underground.

Christopher: Yo también pude vivir ese deseo de no trascender, de la apatía hacia con el progreso, de la envidia por lo que hacen los demás, de la intriga y la discordia que se vive en la juventud actual, pero a su vez, eso es algo de lo que más me ha motivado a tomar mi guitarra. Por eso abrí este lugar, por eso quiero seguir cantando.

 Nery: Lo mismo digo. La última novia que tuve me dijo que sentía vergüenza de mí, sentía vergüenza de andar del brazo de un poeta. ¿Poesía para qué? ¿Por qué mejor no te conviertes en empresario o algo similar? Pero trascendí, salí adelante y de hecho se puede decir que sí me convertí en empresario al abrir este lugar.

Walter: ¿Qué decir? Yo siempre lo único que he soñado es que me contrate alguna editorial norteamericana o de preferencia europea. ¿Es mucho pedir?, ¿es malo tener el sueño de vivir de la historieta?

Isaura: (A Pacheco) ¿Qué dices vato? ¿Con ganas de seguir urbaneando?

Pacheco: ¡Claro ésa! ¡Por algo soy de la mera raza! (Poco a poco se acerca a ella, hasta que por sorpresa la toma del cuello) ¡Ahora sí puta! ¡Diles que bajen los cohetes y me dejen pasar o no la cuentas! ¡Ustedes traigan el mío o mato a esta piruja!

Christopher: ¡Eres un vale mierda! Te dimos la oportunidad de salvar tu pellejo cuando no ibas a perdonarnos el nuestro.

Pacheco: ¡Mi pinche cohete!

Walter sale de escena corriendo.

Nery: ¿No dijiste que no te lo quitabas por si las dudas?

Pacheco: El sudamericano me dio ropa con la que forzosamente se me iba a notar y me convenció de quitármelo, pero ahora ya se de donde agarrar, (Le toma la manzana de Adán a la muchacha) se acercan y me trueno a esta vieja.

Christopher: ¿Qué vas a hacer si te logras pelar?

 Pacheco: Esa no la cuentas ése. Pero esta puta me va a servir para una condecoración, ya no voy a ser un puto migra, ahora me cae que llego al FBI.

Entra Walter con su pistola.

Pacheco: ¡Dámela puto! ¡Y ustedes quietos!

Nery: ¡Walter, no lo hagas! ¡Nos va a chingar!

Se la entrega sin mirar a sus compañeros.

Pacheco: Siempre lo dije, no hay nada más pendejo que un latino del sur y más si hace Comics books. ¡Eso es para gringos! (Le dispara a Walter, pero la pistola no tiene balas, al instante el peruano saca otra bajo su pantalón que no se notó por lo grande de su camiseta y le apunta en la cien al estadounidense)

Walter: ¡No tanto como pensabas! ¡Suéltala! (En ese mismo instante aprovechando que esta distraído ella le da un codazo a las costillas y un puñetazo a los testículos, haciendo que el migra la suelte, no ha caído al suelo, pues no fue tan fuerte el golpe, pero sí queda doblado de dolor)

Isaura: (Abrazando a Walter) ¡Pinche Cabrón! ¡Me salvaste! Agarren las de los otros dos muertos.

Christopher: (Apuntando con la pistola de Burns) ¡Muy bien hecho Walt! ¡El pendejo fue otro que no se dio cuenta que le dieron una pistola sin balas! ¡Ni lo peor de todo!

Walter dispara con la pistola que trajo y Pacheco se estremece hasta darse cuenta que es de utilería.

Nery: (Apuntando con la pistola de Ochoa) ¡La pistola que trae Walter es de utilería! ¡La utilizamos para un performance baboso!

Isaura: ¡Ahora sí que te la sentenciaste buey! (Llamando con su radio y sacando su propia pistola que pueden estar en su bolso de mano) Aquí tenemos al que faltaba y de verdad que le hace falta un escarmiento.

Pacheco: ¡Esperen! ¡Tu dijiste que hay que saber perdonar! (Apuntando a Christopher) No sabía que hacer, yo crecí en un país de blancos y por eso negué mi origen, se burlaban de mí por mi apariencia, de hecho soy indio de Oaxaca. ¡Perdónenme la vida!

Christopher: Pues antes de ser un auténtico metalero satánico de California, yo era un muchacho de una buena casa católica en Ensenada. Ahí me contaron esa anécdota, prefiero ser Agustín Pro a León Toral. Yo opino que hay que dejar que se vaya, con la condición que nos deje rezar, lo que en este caso sería el equivalente a …

Nery:La Poesía.

Walter: La historieta.

Christopher:La Música.

Los tres al mismo tiempo: “Underground Tijuana”.

Pacheco: Les prometo que los dejaré en paz, que no les haré nada en futuro.

Isaura: Este desgraciado no se va vivo de aquí, ya se pudieron dar cuenta de lo que hizo cuando trataron de perdonarlo, hará lo mismo.

Christopher: ¡Vete de aquí! Te salvó la educación católica de mi familia. Da la orden Isaura. (Aparte al público) ¡Confíen en mí!

Isaura: (Por su radio) Va a salir este desgraciado. Lo hemos perdonado, así que no disparen.

Pacheco: ¡Gracias! (Sale corriendo)

Christopher: Aunque te diré que no por nada soy un músico, que tuvo que ser rebelde a su familia y a su educación católica. ¡Que mejor se lo frieguen!

 Isaura: (Hablando por radio) Cambiamos de opinión: Disparen.

Se escuchan sonidos de disparos. Pausa.

Isaura: Este fue el último. Y que decirles muchachos, entiendo que son corazones de palomo, pero no debieron darle una oportunidad a ese vendido de mierda.  Casi nos cuesta la vida.

Walter: No había opción o convencíamos o disparaba.

Isaura: Pues te creo Walter y estoy en deuda contigo, pues te debo la vida, sólo por eso les hago el paro “Homies”. Pueden seguir con su changarro.

Nery: Es la neta, si no lo hubiéramos convencido de hacerse pasar por artista no nos soltaba, hasta amarrados nos traían. Es más, tenemos testigos (apuntando al público).

Isaura: (Al público) ¿Aseveran lo que dicen?

Pausa.

Isaura: Bueno, como ya he dicho, yo no quería ser lo que soy, mi máxima aspiración era ser una cantante de punk. Lo que ustedes hacen me recuerda ese sueño y ojala pueda dejar de ser lo que en contra de mi voluntad soy, para dedicarme a lo que ustedes se dedican, sigan así y no se los garantizo, pero procuraré tanto que ya no los molesten, como no volver a intervenir aquí. En un momento les mando a alguien para que se encarguen de los cadáveres de Ochoa y Burns ¡Gracias muchachos!

Nery: ¡Espera! ¡Llévate esto! (Entregando la pistola del susodicho)

Christopher: Y esta otra.

Isaura: ¿No consideran que quizás las lleguen a necesitar en un futuro?

Nery: Esta forma de dialogar no es para ninguno de nosotros (Ella toma las pistolas y se retira)

Christopher: ¡Espera! Si algún día te animas verdaderamente a ser cantante me agradaría hacer un dueto contigo, especialmente con una rola sobre lo que pasó en este día.

Isaura: Se supone que eso es el punk, dar a conocer la inconformidad de muchos y su pensamiento.  ¡Espero así sea!

Sale del escenario y al instante se apagan las luces.

Al encenderlas de nuevo Christopher se encuentra tocando, Walter está a su derecha  sosteniendo sus papelotes y el pizarrón para sostenerlos, Neri a la izquierda con sus poemas en la mano. Han desaparecido Burns y Ochoa, por lo que están preparados para de nuevo montar su espectáculo.

Christopher: Una vez más bienvenidos a “Underground Tijuana”, “Arte sí, violencia no”, el mejor lugar de este lado de la frontera. Como siempre el encargado de la cuestión musical su servidor Christopher de la O. Salido del mero malecón de Ensenada, con mucho de Jalisquillo y de Califas.

Neri: Para promover la lectura de la máxima expresión del ser humano por medio de la palabra: La poesía. Su también servidor Samuel Neri, yo sí, originario de las colonias populares de Guadalajara o mejor dicho de Zapopan.

Walter: De la mera barriada limeña, Walter Contreras, para esa fusión entre imagen y literatura, mejor conocido como historieta.

Christopher: Sin entrar en comentarios de cómo fue que salimos ilesos de ciertos acontecimientos, hemos de decir que nos hemos dado cuenta de la fuerza que tiene el arte para liberar al ser humano.

Walter: El problema es que no siempre puede ser accesible a todos, sobre todo en Hispanoamérica, por eso los talleres que tuve en las barriadas, enseñando a los niños a canalizar su pobreza por medio de la historieta. Cosa que fue difícil, pues eso no suple su necesidad de llevarse un bocado a sus dientes.

Neri: Lo mismo pasa con la poesía, es necesaria en toda la extensión de lo que es por sí sola, de la palabra. Pero se toma a la ligera, o pretende explotarse de manera incorrecta, llegando a eso que se llama hipocresía. Un pueblo sin poesía, no puede ser lo que lo es. Hoy lo canalizo en memoria de todos los poetas mexicanos del 71, de los estadounidenses de la Generación Beat, los colombianos Nadaistas y todos los movimientos que me han faltado mencionar.

Christopher: En pro de la música he de pedir perdón, se han popularizado himnos a la violencia maquillados de música típica de un pueblo, sólo incitando a eso mismo, a la violencia entre los adolescentes, no al arte. La buena música se ha estereotipada como satánica, cuando en realidad hasta existe con temática cristiana; pero se ha llenado de eso que llaman discordia. Sin embargo, aún clama por el sentir y la libertad, yo en mi canto lo hago por su difusión y por la ya no más violencia.

 Walter: Para eso lo hacemos bajo la tierra, lo hacemos underground, cambiando lo establecido, lo que no es tal cual y que sin embargo toma un estilo propio, tal como ha sucedido en el cómic, gracias al este movimiento es que en Estados Unidos no sólo hay tipos con ropa interior, lo mismo hago en mi país, dejando atrás a la invasión de Asia, dando el sentir de lo que soy.

Los tres a la vez: ¡”Underground Tijuana”, “Arte sí, Violencia no”!

Se apagan las luces y al encenderlas han desaparecido los tres artistas y sólo aparece Isaura hablando por celular.

Isaura: Sí, ya estuvo ese trabajo. Los tres chiflados como ustedes le llaman siguen con su changarro, ellos me salvaron la vida. Sí, son mis protegidos y deseo que se les deje seguir con su proceso creativo. No hacen daño a nadie, sólo se están manifestando, como yo siempre soñé hacerlo por medio del Punk Rock. ¿Qué dice señor? ¡No puedo hacer eso! Creo que no le quedó claro que me salvaron la vida, no podemos… (Comienza a llorar) ¡Sí señor! ¡Lo haré por el bien del negocio! (Pausa larga) ¡Qué me miran imbéciles! (Al público) Creo que ya adivinaron que me han exigido exterminar a sus tres anfitriones, seguro están pensando que soy una mierda; pero qué puedo hacer, son ellos o yo. ¡Me salvaron la vida! ¡Nunca quise entrar en esto del narcotráfico! ¡Yo quería ser cantante! Dicen que lo que están haciendo les está afectando en la popularidad de sus leyes, con eso de que el arte está por encima de la violencia. ¡Son enemigos de nuestra empresa!

Se apagan las luces y se escuchan sonidos de choques y disparos seguidos de una larga pausa. Al encenderlas los tres artistas están alrededor del cadáver de Isaura tendida boca arriba alrededor de flores, latente e inerte, parece como sí al ser velada esté decorada al estilo de un altar de muertos mexicano.

Nery: ¡Esto es lo que causa el tráfico de droga! ¡Esto es la violencia! ¡Muerte!

Walter: Los del otro cártel llegaron de la nada, al parecer venía con nosotros.

Christopher: Hoy iba a cantar a dueto conmigo, tratando de cumplir su sueño de ser cantante de Punk, sueño que nunca vio realizado.

Nery: Y lo peor de todo es que sus asesinos son los que ahora controlan esta ciudad, ahora ellos son los que vinieron a decirnos que podemos trabajar.

Walter: Decían que venía a matarnos porque sus enemigos se la olían. ¡Mentira!

Christopher: Ella nunca nos hubiese intentado hacer nada, no importan las mentiras que digan los jodidos delincuentes.

Nery: Sin embargo seremos más cautelosos, de momento terminaremos lo que empezamos y seguiremos aquí.

Walter: ¡Aquí está chévere para seguir en lo mismo!

Los tres a la vez: ¡”Underground Tijuana”, “Arte sí, Violencia no”!

Oscuro Final.

EPILOGO O FINAL ALTERNATIVO

 

   Se ha retirado el cuerpo de Isaura y continua la apariencia de un altar de muertos mexicano; pero ahora aparece aún con más elementos: Los lentes que utilizó, algunos discos de punk, su pistola, ilustraciones del cómic de “Tank Girl” una botella de tequila y en el centro una foto de ella. Aparecen los tres artistas poniéndole estás ofrendas al altar.

Christopher: De aquí de Tijuana, los del grupo “Espécimen” eran sus ídolos.

Nery: Le encantaba el pinche tequila.

Walter: “Tank Girl”, era su ídola, así que las dibujé a las dos.  Por cierto, es curioso que esto del día de muertos lo celebremos tanto aquí como en el Perú.

Nery: Lo bueno, es que te siguen mandando pisco de por allá, al greñas y a mí nos encanta esa madre.

 Walter: Y yo aquí prefiero su tequilita, para brindar con ella.

Christopher: Voy a poner algo de Six Pistols, en inglés eran los que más le gustaban. Y de paso voy por el pisco, ya no tarda en llegar la susodicha para ponerse jarra con nosotros (Sale de escena).

Walter: Yo tomo de su botella, y mantengo su copa par servirle, de hecho creo que ya viene.

Entra Isaura convertida en zombie y caminando de manera arduamente decadente, debe de ser un total esperpento con un maquillaje profesional propio de esta cultura.

Isaura: ¡Tequila! ¡Tequila!

Walter: Aquí está Isaurita, tal como te gusta pues.

Entra Christopher y se escucha música del grupo Six Pistols, trae una botella y dos vasos pequeños.

Christopher: ¡Tu rola!

El zombie, toma su vaso se sienta entre ellos y manteniendo su personaje comienza a beber.

Nery: Por cierto, gracias por cuidarnos de tus no muy queridos asesinos y ex compañeros, desde que andas por aquí nadie ha vuelto a molestarnos.

Isaura: (En su personaje) ¡Underground Tijuana! ¡Underground Tijuana!

Los otros tres personajes a la vez: ¡Underground Tijuana! ¡Arte sí, violencia no!

Oscuro Final

Sobre el autor: Gerardo Martínez Acevedo, “Efrén Bantú” (Matehuala, SLP, 1980) – Ha sido actor de teatro, locutor de radio y actualmente es feliz como profesor de bachillerato y dando talleres de historieta para niños, fue fundador de la revista P.U.T.A, primera publicación de cómic underground de Jalisco. Ha colaborado en las revistas Matices de Alemania, Characato Cómics de Perú y actualmente escribe el guión del cómic “Guadalajara 2040”. 

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4 comentarios sobre “Underground Tijuana

  1. UUUUUFFFFF!!!!! Saludotes ¡Underground Tijuana! ¡Arte sí, violencia no!
    Hacía tanto tiempo que no leía o presenciaba una obra de teatro tijuanense. ¡¡¡ Desde “EL LLANO EN LLAMAS” con el grupo teatral “LOS DESARRAIGADOS” en el teatro del IMSS!!! Hace como 30 años… Felicitaciones, por interesante guión, ¿se ha llevado al escenario? ¿sigue siendo tan difícil para los locales presentar su trabajo en su ciudad? Bueno, por alguna razón asumo que es Tijuanense, el grupo, el autor y la obra jajaja.

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  2. No, soy potosino radicado en Guadalajara durante casi veinte años, sí he hecho teatro durante muchos años, pero todo lo he hecho en Jalisco. ¡Muchas gracias! ¡Me hiciste sentirme muy alagado!

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