¡Juan López Moctezuma… Vive! – Primera Parte

 PARTE UNO :
El Tesoro Perdido
de (Juan López) Moctezuma

     “El camino de los excesos conduce al palacio de la sabiduría”
William Blake

Juan López Moctezuma me convenció de que me atreviera a hacer cine, me dijo que con 10 mil pesos podría hacer fácilmente una película, cuando me di cuenta que no era tan sencillo era demasiado tarde” Alejandro Jodorowsky hablando sobre cómo se había iniciado en el mundo del cine.

No es sencillo hablar de Juan López Moctezuma, esbozar su trabajo e influencias creadas a lo largo de su vida no es para nada simple; olvidado por las grandes masas en México, infravalorado a través del tiempo, por prejuicios o simple ignorancia hacia su trabajo. Conocido por algunos otros principalmente  por ser el tipo que convenció a Jodowrosky de hacer cine, colocado en muchas ocasiones en el papel de mero “discípulo” de la corriente pánica de arrabal de Jodorowsky, Moctezuma se convierte así en una víctima más de la maldición de la malinche.

Porque Juan fue mucho más que eso, pero mucho más, un verdadero artista multidisciplinario en toda la extensión de la palabra: cineasta admirado igual por Román Polansky que por Tarantino o Guillermo del Toro, directores quienes en alguna u otra ocasión han reconocido su influencia. Es casi increíble que se le niegue en su país natal el reconocimiento que en otros lados del mundo goza.

Fue un tipo que se daba de lleno a todo en lo que él participaba, por momentos rayando en  excesos; declarado defensor de las artes consideradas menores, promotor pionero del jazz en radio, enamorado de los comics, dibujante consumado, lo que le permitía crear el mismo los story boards para sus películas, películas que terminaron por granjearle cierta admiración en el extranjero e indiferencia y olvido en México; conductor capaz de entrevistar sin desentonar a personajes tan dispares como a Juan Pablo II, John Houston, Kafka o el mismo Jodorowsky en aquella famosa entrevista que terminó con un efímero acto del chileno destrozando un piano en vivo y directo.

 Alguien capaz de aun trabajando en el sistema (Televisa) ser paralelamente un critico enconado del mismo, llegando a ser gran impulsor cultural, parafraseando a Díaz Mirón; “Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan”.

 Fue también como el fénix capaz de renacer de sus cenizas para terminar demostrando que la necesidad de crear puede más que la locura, enseñando a quienes tocó con esa su locura creativa que más que discípulo, Moctezuma era en sí un maestro, un adelantado a su época, un iniciador.

Lector precoz devoraba las aventuras de Tarzán, pasando por Pinocho, Chapete y los clásicos de Salgari, ese sería el trampolín para la literatura “seria”. Consumía en cantidades industriales comics nacionales como: Chamaco, Pepín, Paquito y gracias a los comics estadounidenses que compraba aprendió a hablar inglés; frente a su casa había una sala de cine, el cine Primavera, así que sólo tenia que cruzar la acera para tener contacto con esos mundos mágicos que lo embelesaban, desde los cinco años sus padres le permitían asistir solo, tiempo después reconocía que la entrada a ese mundo fue una manera de encontrar su vocación, por lo general eran funciones dobles o triples, ahí fue testigo día tras día de los clásicos del cine de horror y del cine de aventuras.

Lo que lo llevó a comprar con veinticinco pesos un proyector de manivela; junto al recién adquirido aparato consiguió también una película de vaqueros de algunos minutos de duración

“Esa película de vaqueros es seguramente la más exhibida en la historia de la cinematografía. La  exhibía yo para adelante, para atrás, en cámara lenta. Como el proyector era de manija podía  darle la velocidad justa, acorde con mis necesidades; la exhibía a alta velocidad, después la reeditaba, la armaba, la rearmaba. Fue entonces, con la adquisición de aquel aparato, cuando percibí con una absoluta claridad la magia del cine. En nuestro siglo la magia ha sido reconquistada; Se encuentra apresada en la técnica. El cine me atrajo, pues, por todas esas razones. Yo que siempre fui un niño muy imaginativo, un niño muy neurótico, casi esquizofrénico, siempre fui bastante loco en el verdadero y estricto sentido”…mencionaba López Moctezuma en una entrevista para Beatriz Reyes Nevares y su libro: “Trece Directores”

Juan López Moctezuma nació  el 4 de octubre de 1931 en el seno de una familia católica de la capital, fue el mayor de tres hermanos. Su padre, un abogado penalista muy importante, llegó a desempeñar el cargo de juez, también fue escritor y caricaturista, publicó algunos libros, escribía para “El Universal” e hizo murales para la escuela libre de derecho. Aunque falleció cuando Juan tenía sólo seis años, seguramente fue una gran influencia para el pujante talento de su hijo, tal vez no de la manera que lo imaginaba la familia, quienes pensaban que sería heredero de su capacidad como penalista; el niño de imaginación exacerbada no se opuso en un principio, pensando en los ejercicios de la abogacía mas cómo actos teatrales al estilo Perry Mason; llegó a cursar la carrera de leyes en la escuela libre de derecho, al mismo tiempo trabajaba como pasante en la empresa Basham y Ringe, hasta que desengañado por lo monótono, aburrido y falto de imaginación del mundo de la abogacía, decidió dejar la carrera por algo mas afín a su forma de sentir la vida.

Desde ahí  Juan López Moctezuma ya avisaba que no estaría acostumbrado a lo largo de su vida a seguir una línea que alguien mas le trazara, sino que le gustaría explorar por sí mismo los limites de las cosas en las que se enfrascaba. después de su aventura fallida en la carrera de leyes, probó fortuna en la pintura, de ahí pasó al teatro, llegó a vender curiosidades en Tijuana y aprovechó para iniciar su carrera de locutor de radio, poco tiempo después regresaba a la capital para probar fortuna en la televisión; también empezó a montar varias obras de teatro, obteniendo con ello suficiente experiencia que le ayudaría en un futuro en su gran pasión; el cine……

(Continuara)…..

Sobre el autor: Gabriel Carrillo – Nacido el 06 de Noviembre de 1976, originario de Apodaca, Nuevo León. Coleccionista, Lector Compulsivo y Cine fago irredento. En el año de 1989 participo en un taller de redacción organizado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, en 1990 la Facultad de Filosofía y Letras publico uno de sus relatos llamado” El Boxeador” en su revista “Forma”, ocasionalmente se han publicado algunos de sus cuentos y escritos en fanzine, así como algunas publicaciones de aficionados.Recientemente participo con un relato llamado ” motus dormientis deus” en relatos entre calabazas y calaveras;pequeñas historias de temporada para eliminar el terror a la lectura de Frecuencia Tec. Su relato “una pelea de gallos en cuba” obtuvo una mención honorífica en el concurso Nyctelios 2015 organizado por el circulo lovecraftiano y de horror.

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